00:00La batalla contra herramientas como ChatGPT está provocando algo inesperado en las aulas.
00:05El regreso del papel, la pluma y hasta los exámenes orales.
00:09Durante los primeros años de esta inteligencia artificial generativa,
00:13muchas universidades intentaron descubrir cuándo es que un estudiante había utilizado estas herramientas para hacer sus trabajos.
00:20O sea, para hacer trampa.
00:21Pero ahora el problema es otro.
00:23Demostrar con certeza quién escribió un texto es cada vez más difícil.
00:30Por eso universidades en distintos países están cambiando la forma de
00:34evaluar. Más exámenes presenciales, trabajos supervisados y evaluaciones
00:39orales con las que el alumno tiene que explicar lo que entregó. La lógica es
00:44muy sencilla. Si una inteligencia artificial puede escribir un trabajo por
00:48ti, ahora lo que importa es comprobar que realmente entiendes lo que dice.
00:53Además estos detectores de inteligencia artificial no son infalibles, pueden
00:58equivocarse y sus resultados no son lo suficientemente confiables como para
01:01acusar por sí solos a un estudiante de hacer trampa. Y el uso de estas
01:05herramientas está completamente metido en las aulas. De hecho en México nueve de
01:11cada diez estudiantes y profesores ya conocen o han utilizado esta
01:14inteligencia artificial generativa. Eso salió en los resultados de la encuesta
01:19nacional más reciente. La conclusión de muchas instituciones educativas es que
01:24si ya no puedes saber con certeza quién escribió o no un trabajo, pues la mejor
01:27forma de evaluar es escuchando al estudiante. De esta forma, la educación está recuperando
01:32una de sus herramientas más antiguas, ver al alumno a los ojos y comprobar que realmente
01:37sabe de lo que está hablando.