Muere Craig Venter, el Científico que ‘Creó Vida’ con una Bacteria Artificial
Elisa de Gortari | N+
Murió a los 79 años Craig Venter, quien ayudó a descifrar el genoma humano y fue pionero de la ‘vida sintética’ al crear una bacteria artificial

Murió Craig Venter, pionero de la biología sintética. Foto: Reuters
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Ha muerto a los 79 años Craig Venter, científico que ayudó a descifrar el genoma humano. Además de su contribución a la genómica, es reconocido como un pionero de la “biología sintética”, después de que creara una bacteria parcialmente artificial.
- Fundó su propio centro de investigación en San Diego, California, y buscó llevar los descubrimientos de la genómica a aplicaciones cotidianas.
- El periodista Matthew Herper dijo sobre Venter que “los científicos lo veían como un empresario loco y los empresarios lo veían como un científico loco”.
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El científico que soñó con bacterias sintéticas
En 2001, el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2001 fue otorgado a cinco científicos que habían liderado la secuenciación del genoma humano. Entre estos estaba Craig Venter, quien fundó el Proyecto Genoma Humano.
Con los años, Venter sería visto como un excéntrico. Además de fundar empresas que buscaban comercializar los avances en la genómica, el biólogo nacido en 1946 se involucró en el campo de la biología sintética.
Hoy es frecuente que los avances en genética se reconduzcan con fines comerciales. La propia ganadora del Premio Nobel en 2020, Jennifer Doudna, fundó una empresa tras el descubrimiento de la herramienta de edición genética CRISPR. Por su parte, Katalin Karikó, ganadora del Nobel de Medicina en 2023 por la vacuna de ADN mensajero contra la covid es parte de BioNTech, empresa que lanzó la vacuna distribuida con Pfeizer.
No obstante, cuando Craig Venter fundó Celera Genomics en 1998 no pocos colegas suyos creyeron que era una iniciativa propia de supervillanos. Más tarde, el biólogo fundó en San Diego el Instituto J. Craig Venter, desde donde continuó con las investigaciones sobre biología sintética.
En este campo, Venter es reconocido por dos hitos: en 2007, su equipo sintetizó todo el genoma de la bacteria Mycoplasma genitalium. Es decir, su equipo empleó técnicas químicas para ensamblar de forma artificial los genes de este microorganismo.
En 2010, el mismo equipo creo la bacteria parcialmente artificial Mycoplasma mycoides JCVI-syn1.0. El ADN de esta bacteria fue diseñado por computadora, se le ensambló de forma sintética y finalmente su ADN fue introducido en una bacteria a la que se le había retirado su genoma. La bacteria se reprodujo.
El mundo se parece al que Craig Venter imaginó hace tres décadas
El vertiginoso desarrollo de las terapias genómicas y de la edición genética en los últimos quince años acaso han opacado los logros de Venter. No en balde, la vacunación contra el coronavirus fue posible gracias a la aplicación de descubrimientos de vanguardia en el campo.
Incluso hoy son comunes los servicios que ofrecen encontrar a parientes perdidos tras analizar una muestra de ADN recogida en casa. Muchos de estos avances no habrían sido posible sin las iniciativas del también empresario, que fueron consideradas como “alocadas” en su momento.
Hasta cierto punto, vivimos en el mundo que anticipó el biólogo hace tres décadas, donde la industria farmacéutica lanza medicamentos basados en ARN mensajero y cualquier persona puede acceder a servicios vinculados al análisis del ADN.
Craig Venter falleció en San Diego, por complicaciones derivadas del cáncer. Al respecto, el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton escribió:
“Me entristece el fallecimiento de Craig Venter, un brillante científico y emprendedor visionario cuya colaboración con el NIH llevó al mapeo del genoma humano, desbloqueando nuevas perspectivas sobre nosotros mismos y nuestra humanidad compartida”.
Por su parte, el periodista Matthew Herper señaló en X sobre el controversial carácter del científico:
“Una de las cosas extrañas de él era que los científicos lo veían como un empresario loco y los empresarios lo veían como un científico loco. Él era un científico, y en realidad no estaba loco”.
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