00:00Salí a repartir un día normal con mi hijo a bordo, porque de hecho, pues como soy madre
00:06soltera me acompañaba.
00:08Cayó un último pedido, entonces dije, bueno, un último pedido y nos vamos.
00:14Recogí unos tacos y al momento de llegar con el cliente se mete la mano en su chamarra
00:21y nos dice, ya te la sabes.
00:23Ser repartidor de comida por aplicación se ha vuelto un empleo de alto riesgo en la Ciudad
00:30La organización Ni Un Repartidor Menos reporta desde 2017 a la fecha 47.137 asaltos
00:38contra repartidores solo en la capital del país. Este colectivo estima que,
00:44en la Ciudad de México, alrededor de 500.000 personas se dedican de forma parcial o total
00:49al reparto de comida por aplicación. La dinámica es similar en la mayoría de los casos. Un usuario
00:55realiza un pedido y cuando llega su repartidor o repartidora comete la agresión.
01:01Cuando llegas, a final de cuentas, pues es una trampa. A final de cuentas ellos se llevan
01:05el celular, ellos se llevan tu moto, se llevan tu pedido y tú te quedas con la deuda.
01:10Además, las mujeres que se dedican a esta actividad también suelen ser víctimas de
01:15Una vez en Polanco salió casi el señor desnudo y a fuerzas quería que pasara a su departamento,
01:28pero nada más le aventé su pedido.
01:30Para evitar cualquier tipo de violencia contra sus miembros,
01:33la organización elaboró un mapa de riesgos.
01:36A raíz de este esfuerzo, los repartidores pueden conocer las colonias o zonas donde
01:41ocurren más casos de violencia y evitar repartir en esos puntos.
01:46Algunas de las colonias más peligrosas, según se reporta en el mapa,
01:50son Fuerte de Loreto, en Iztapalapa, Dinamita y La Cruz, en la Gustavo Amadero.
01:56Vaya, ya los repartidores decimos, ya es el pan de cada día.
01:59A veces la necesidad es mucha, sin embargo, pues un pedido no vale tu vida.
02:05Natalia Sánchez, Noticias NMAS.