00:00Colima tiene su propio pan de muerto y se prepara tradicionalmente en la comunidad indígena de Suchitlán, municipio de Comala.
00:09El pan es una pieza que tiene forma humana y representa el alma del difunto que visita el altar.
00:15Y se acompaña de otra pieza de pan, en forma de corona, que representa una ofrenda, un vínculo entre la vida y la muerte.
00:23Por cada persona que se va a recibir en el altar, se pone un pequeño monito o jesucito,
00:32que también le llaman, con su corona para que sea honrado.
00:36Desde hace 63 años, Rubén Elizondo, panadero de Xuchitlán,
00:41prepara estas piezas de pan consideradas ceremoniales.
00:44La harina, la azúcar, la levadura y el agua. Y ya se le echa huevo, azúcar, manteca.
00:52les dicen por haber hecho ya todo con amor, pues sí, la verdad, previo al día de muertos estas
01:00piezas de pan se colocan en chiquihuites y se venden para que las personas puedan colocarlas
01:06en sus altares e incluso se envían a otros estados para formar parte de otras ofrendas
01:12y se pone se acomoda en estos chiquihuites que son propios de carrizo que aquí se hacen también
01:19artesanos de aquí. Se han ido a Oaxaca, se ha ido acá por lado de Jalisco, inclusive al Zócalo de México se ha
01:32llevado para hacer el altar del Estado de Colima. En Xuchitlán el altar a los difuntos es una mesa
01:40sin niveles en la que se coloca un jesucito, una corona de pan y un plato por cada familiar que
01:47llegará del más allá. Se decora con un limón, un plátano, un tamal de muerto,
01:52hecho con frijoles, elote y queso seco, una quesadilla, un elote cocido, agua,
01:58flores y velas. Esta ritualidad del plato que siempre lleva lo mismo no es su
02:04comida preferida o algo así. La tradición de elaborar el pan jesucito
02:09tiene sus raíces en la época colonial y en Colima es un elemento del día de
02:14muertos desde hace más de un siglo. Berta Reynoso, Noticias NMAS.