Juanita, la Ultramaratonista que Limpia las Calles de la CDMX

|

Fernanda Zuñiga | N+

-

Con 43 años, Juana Hernández ya corrió 200 carreras en diferentes estados de la República Mexicana, dos en países latinoamericanos y nueve maratones en la Ciudad de México

Juanita, la Ultramaratonista que Limpia las Calles de la CDMX

Juanita corrió este domingo el maratón de CDMX 2025. Foto: N+

COMPARTE:

Son las cuatro de la mañana y el día no ha comenzado para la mayoría de las personas que viven en el edificio de Juanita, en la delegación Iztapalapa, pero para ella y su familia es normal despertar mucho antes de que el sol aparezca. En su pasillo principal no hay cuadros ni fotos colgadas, hay medallas de todas las carreras que ha corrido. 

“Uy, y eso que ya perdí varias”, dice entre risas. Es inevitable acercarse a admirarlas, ya sea por su diseño, por su rareza o por lo que significan. Hay de todo. Medallas por cinco kilómetros, diez, hasta una triple corona en montaña, la cual se logra después de correr más de 60 kilómetros cada quince días en diferentes montes.

En la parte alta hay dos medalleros que están decorados con los monumentos más importantes de la Ciudad de México. 

El primer maratón me lo aventé de loca con una amiga, lo corrimos juntas, sin preparación, sin nada y este año me he preparado mucho para terminarlo

Al preguntarle cuántas medallas tiene respondió con orgullo: “unas 200”.

Juana admirando sus 200 medallas que se encuentran colgadas en el pasillo principal de su casa.

La estancia en su casa fue de paso, ya que a las 5:00 de la mañana tiene que irse para llegar a tiempo a su trabajo. Salió apurada porque quería encontrar lugar en el camión y evitar los empujones para subir al vagón del metro.

Juana Hernández, aunque todos la conocen como Juanita, es originaria de la Ciudad de México pero criada en el Valle de Chalco. En el trayecto contó cómo desde niña incursionó en el oficio de su familia: barrer las calles y recoger la basura. 

A los 15, 16 años empecé a ayudarles a los barrenderos. En un principio solo recogía la basura, hasta que un señor me dio la oportunidad de subirme al camión. Empecé tocando la campana, recibiendo la basura hasta que me dieron mi tramo que trabajo al día de hoy

El tramo al que se refiere es la calle Independencia en la alcaldía Iztapalapa. Ahí ella se encarga de recolectar toda la basura de los vecinos y mantener limpia la vía. Aunque su trayecto comienza siete calles antes, en su bodega. Ahí se pone su uniforme, prepara su escoba, bolsas y saca su carrito.

Cuando empecé a entrenar me di cuenta que este me ayudaba mucho para tener condición

Juana jalando su principal herramienta de trabajo: su carrito.
Juana jalando su principal herramienta de trabajo: su carrito.

Al día Juanita llega a recorrer 10 kilómetros. Cuando comienza su carrito llega a pesar aproximadamente 100 kilogramos, pero conforme se va llenando llega a pesar hasta 300 kilos. En su tramo el carrito se llena entre dos y tres veces.

Me considero más ruda en montaña, puesto que mi trabajo me ha ayudado mucho a tener fuerza en mis piernas. Empujar un carrito de basura es como si yo estuviera subiendo una montaña 

Juanita ya lleva más de 29 años como trabajadora de limpia en las calles de la Ciudad de México, más de la mitad de su vida. 

Su jornada comienza a las 6:00 de la mañana y acaba a las 2:00 de la tarde, pero estas semanas han sido excepcionales, ya que el camión de la ruta está descompuesto, lo que ha provocado más basura en la calle Independencia y más trabajo para Juanita. “Hay días en los que llego a terminar a las 7:00 u 8:00 de la noche”.

Pero estas largas y pesadas jornadas, no le impiden ir a entrenar. 

El lugar favorito de Juana para entrenar es el volcán Xaltepec, ubicado al sureste de la Ciudad de México.

“Una amiguita me enseñó este lugar, está medio escondido, pero cuando subes ya está bien bonito”, cuenta mientras se va quitando su pants y deja a la vista sus calcetas moradas con la figura de un axolote.  A cinco días del maratón, decidió que el volcán Xaltepec, ubicado al sureste de la Ciudad de México, cerca de la estación de metro “Nopalera”, sería su lugar de entrenamiento.

Entre gravilla, minas y un camino hecho por el paso de las personas, Juanita entrenó 40 minutos subiendo y bajando grandes montículos de tierra. Para este año, 2025, se volvió más riguroso su entrenamiento y dieta, con el fin de lograr un solo objetivo: bajar el tiempo de los más de 42 kilómetros de lo que ella considera “la madre de las distancias en pavimento”.

Gran parte de su vida estuvo rodeada del deporte. Antes de correr grandes distancias jugaba futbol con sus hermanas. “Ahí en Chalco se hacían equipos de cinco, con mis hermanas solo completamos cuatro y mi mamá, con tal de apoyarnos, ella se ponía de portera. Yo era defensa, entonces imagínate cómo defendía para que no le pegaran con la pelota.” dice con cariño. 

Su relación con las canchas de fut siempre fue intermitente, iba y venía. A los 41 se apartó de ese deporte, pero no de la actividad física gracias a su trabajo. Fue hasta el 2017 cuando tomó la decisión de comenzar a correr.

Yo estaba en una tristeza muy, muy profunda y obviamente cuando uno tiene tristeza, tiene ansiedad y empiezan a comer, a comer, subí muchísimo de peso y un día me vi al espejo y dije: Esta no soy yo

En ese momento recurrió a videos de YouTube para comenzar a entrenar. Ahí resolvió dudas, desde cómo calentar, estirar y hasta trotar. Su primera carrera, de cinco kilómetros, lo hizo motivada y acompañada de una amiga. Esto solo le abrió un nuevo panorama de esperanza y posibilidades, que antes no tenía presentes.

Hoy los límites para mí son mentales y los voy rompiendo día a día

Al preguntarle quién es su mayor inspiración, sin pensarlo mucho, responde:

Mi mamá, ella me dio el ejemplo de seguir adelante a pesar de todo. Es el amor de mi vida

Después de 40 minutos en el volcán, Juanita termina su entrenamiento. Se nota cansada, pero más relajada que cuando llegó. El ejercicio, dice, le hace bien.

Si tengo un problema, aquí encuentro una solución. Es mi vida correr

Juana guarda como souvenir su número de corredora.
Juana guarda como souvenir su número de corredora.

Hay días en los que piensa en dejar de correr. Su cuerpo ya no es el mismo y se va desgastando, pero también se siente desmotivada porque las carreras son cada día más caras e inalcanzables. 

Juanita gana el salario mínimo siendo trabajadora de limpia, pero también ha emprendido vendiendo ropa, zapatos y dulces para percibir un ingreso extra. Esto le ha complicado poder pagar su estilo de vida “runner”. 

“Los tenis los saco a meses sin intereses, a veces la gente me los regala. No me da pena decirlo y ahorro para poder pagarme mis carreras de montaña. Solo en dos ocasiones me han patrocinado, cosa que agradezco con el corazón”. En toda la entrevista, es la primera vez que Juanita no termina la frase con una risa, pero sí conmovida.

En 2024 aproximadamente 30 mil personas corrieron el maratón de la Ciudad de México. Este 2025 Juanita lo correrá por novena ocasión. 

He tenido días muy pesados de trabajo, pero eso no impide que siga entrenando para lograr la meta de Ciudad de México 

Algunas de las medallas que ha logrado Juana en el maratón de la Ciudad de México.

Historias recomendadas:

DMZ