Tom Cruise no lo niega. En la portada más reciente de GQ, donde promociona su próxima película Digger, en la que colaboró con el director mexicano Alejandro González Iñárritu, el actor admitió por fin lo que colaboradores y crónicas de sets llevan años sugiriendo: sí, es intenso. Y no piensa disculparse por ello.
Cuando se le preguntó sobre su fama de exigente en los rodajes, Cruise fue directo. Aseguró que trabaja duro y que quienes colaboran con él lo saben de antemano, porque él mismo se los advierte antes de empezar cualquier proyecto. Según explicó, su filosofía es simple: espera mucho del equipo y es transparente al respecto desde el primer día.
El actor incluso recurrió a una frase que ya se perfila como la cita del año: le dice a la gente, sin rodeos, que los rumores sobre su intensidad son reales.
Cruise, de 64 años, contó que esta fama no es nueva. Desde su infancia, quienes lo rodeaban ya le señalaban su carácter apasionado, y él terminó por aceptarlo con humor. Explicó que cuando algo le interesa, necesita entenderlo a fondo y avanzar más allá de la confusión inicial hasta dominarlo, una actitud que,según dijo, define su manera de trabajar hasta hoy.
"Siempre hay una evolución. Y para mí ha sido un reto constante dar un paso tras otro. Y las cosas de las que nunca he hablado —lo que he hecho, por qué y lo que estoy explorando— han sido muy deliberadas. Exploro mis habilidades, aprendo otras nuevas, exigiéndome constantemente", dijo.
Parte de esa intensidad, explicó el actor, tiene que ver con su entrega física y emocional frente a cámara: no le preocupa quedar en ridículo durante una escena si eso ayuda a encontrar el tono correcto junto a sus compañeros de reparto. Para Cruise, esa disposición a exponerse es parte de construir una experiencia compartida con el resto del elenco.
La entrevista también tocó su postura sobre el streaming. Cruise fue claro: no tiene nada en contra de la televisión ni de las plataformas de streaming, a las que reconoció su aporte en la generación de empleos dentro de la industria. Sin embargo, insistió en que su corazón sigue estando en las salas de cine, por la experiencia colectiva que representa ver una película junto a otras personas en la misma sala.
El actor también dijo que prefiere mantener su teléfono lejos durante los rodajes y fuera de ellos. Dijo que privilegia la comunicación directa por encima de correos largos y que le pide a su equipo que, en vez de escribirle, simplemente vayan a hablar con él.