De Ely al Mercado de Sonora: Susana Ramírez, la Abogada que Impulsa la Justicia Animal en México
Ruth Barrios Fuentes
Susana Ramírez ha impulsado litigios estratégicos para defender animales víctimas de maltrato en tribunales de México, incluso en la Suprema Corte de Justicia de la Nación

Ely la elefanta se convirtió en símbolo del debate sobre cautiverio. Foto: Cuartoscuro
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En la Ciudad de México (CDMX), una abogada ha comenzado a transformar la manera en que se defienden los derechos de los animales en los tribunales. Se trata de Susana Ramírez, una litigante que durante más de una década ha llevado casos de maltrato y negligencia animal hasta las instancias más altas del país, incluida la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Su trabajo ha puesto en el centro del debate nacional una pregunta que cada vez resuena con más fuerza en México: ¿los animales también deben tener protección legal efectiva frente al abuso? A través de litigios estratégicos, denuncias ciudadanas y rescates, Ramírez se ha convertido en una de las voces más visibles del movimiento animalista en el ámbito jurídico.
La abogada que creó un despacho para defender a los animales
Para impulsar esta causa, Susana Ramírez fundó su propio bufete jurídico llamado “Va por sus derechos”, un despacho enfocado exclusivamente en la defensa legal de animales víctimas de maltrato o negligencia. Desde ahí coordina litigios, prepara amparos y acompaña denuncias que buscan sentar precedentes legales en México.
Su trabajo no solo implica rescatar animales o visibilizar casos. También requiere analizar expedientes, construir argumentos jurídicos sólidos y enfrentar procesos judiciales complejos que en muchos casos llegan hasta tribunales federales.
Este enfoque ha permitido que varios casos emblemáticos de maltrato animal lleguen a instancias donde se pueden crear criterios jurídicos que impacten a todo el país. En un contexto donde el maltrato animal sigue siendo un problema frecuente, estas acciones han abierto nuevas rutas legales para exigir responsabilidades.
El caso de Ely, la elefanta que llegó hasta la Suprema Corte
Uno de los casos más mediáticos impulsados por Susana Ramírez fue el de Ely, una elefanta que durante años vivió sola en el Zoológico de San Juan de Aragón, en la alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México (CDMX).
La situación del animal generó indignación entre activistas y especialistas debido a las condiciones en las que permanecía en cautiverio. El caso escaló a tal nivel que terminó siendo analizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo que abrió un debate nacional sobre el bienestar de los animales en zoológicos.
Este proceso marcó un precedente importante, ya que impulsó discusiones legales sobre las obligaciones del Estado respecto al cuidado de las especies bajo su resguardo.
Dos casos que sacudieron el inicio de 2026
El trabajo de Susana Ramírez también estuvo en el centro de dos polémicos casos que marcaron el inicio de 2026 en México.
Uno de ellos fue la prohibición de la venta de animales en el Mercado de Sonora, ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza, en la Ciudad de México (CDMX). Este lugar ha sido señalado durante años por organizaciones civiles debido a las condiciones en que se comercializan animales.
El segundo caso fue la clausura temporal del Zoológico de León, ubicado en el municipio de León, en el estado de Guanajuato, después de que se documentaran presuntos casos de maltrato a ejemplares dentro de las instalaciones.
Ambos casos generaron un intenso debate público sobre las condiciones en las que viven muchos animales en espacios de exhibición o comercio.
Romper estereotipos dentro del mundo jurídico
Además de los desafíos legales, Susana Ramírez ha tenido que enfrentar estereotipos dentro del propio ámbito jurídico. Tradicionalmente, los espacios de litigio y las figuras más visibles del derecho han estado dominados por hombres.
La propia abogada reconoce que abrirse camino en este terreno ha implicado enfrentar prejuicios tanto por su profesión como por su activismo animalista.
Susana Ramírez, abogada animalista que ha impulsado litigios estratégicos en favor de los animales, habló sobre los retos que ha encontrado en su trayectoria.
Hemos estado rompiendo paradigmas, ya que solamente los grandes juristas son hombres y los grandes protectores o activistas son hombres. Y en este sentido, como mujer, he estado enfrentándome a muchas situaciones de esas. No solo como abogada, sino también como activista.
Denuncias ciudadanas que llegan todos los días
Gran parte del trabajo que encabeza Susana Ramírez comienza con denuncias ciudadanas por maltrato animal. Personas que detectan casos de abuso o negligencia suelen contactar a su equipo a través de redes sociales o mediante organizaciones de protección animal.
A partir de estas alertas, el despacho investiga los hechos, reúne pruebas y prepara acciones legales que pueden ir desde denuncias administrativas hasta amparos en tribunales.
Susana Ramírez explicó que muchas investigaciones nacen justamente de la colaboración con ciudadanos y activistas.
Nos llegan casos por redes sociales, también nos hacen de conocimiento varias personas que tenemos ya muy cercanas. Activistas nos señalan ciertas cosas o inclusive nosotros hemos investigado la situación de lo que pasó en el Mercado de Sonora.
Un movimiento que crece en México
En los últimos años, la defensa jurídica de los animales en México ha cobrado fuerza. Diversos estados han tipificado el maltrato animal como delito, y la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha comenzado a establecer criterios para proteger el bienestar de las especies.
Estos avances han abierto nuevas oportunidades para litigios estratégicos que buscan reforzar la protección legal de los animales en todo el país.
Ante este escenario, Susana Ramírez hace un llamado a las nuevas generaciones de abogados para que se involucren en esta causa.
Necesitamos agrandar este gran equipo y, por sí solas, pueden llevar a cabo esta defensa.
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