Pasó 16 Años Preso por Secuestro Pese a que Víctimas Dijeron que Era Inocente

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Escarlet Romero

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El joven denunció tortura y fabricación de culpables por parte de policías de la Ciudad de México

Víctor Palma recuperó su libertad tras casi 16 años

Víctor Palma recuperó su libertad tras casi 16 años. Foto: N+FORO

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Víctor Antonio Palma Castillo tenía 23 años cuando salió de Tabasco rumbo a la Ciudad de México (CDMX) convencido de que había encontrado el empleo que cambiaría su vida. Lo que parecía una oportunidad para trabajar como guardaespaldas terminó convirtiéndose, según su testimonio, en uno de los casos más graves de presunta fabricación de culpables y abuso de autoridad dentro del sistema de justicia mexicano.

Los hechos ocurrieron en la CDMX, donde asegura que fue obligado a permanecer con una banda de secuestradores, detenido por policías capitalinos y posteriormente torturado para incriminarlo en un delito que, afirma, nunca cometió. A pesar de que las propias víctimas declararon desde el inicio que él también había sido retenido por los delincuentes, pasó casi 16 años en prisión.

“Mi nombre es Víctor Antonio Palma Castillo. Yo caí en prisión a la edad de 23 años”.

Esta es la historia de lo que vivió Víctor

Víctor vivía en Tabasco cuando una persona lo contactó para ofrecerle trabajo como escolta en la capital del país. Emocionado por mejorar su situación económica, viajó a la Ciudad de México sin imaginar que todo se trataba de un engaño.

Según su versión, al llegar descubrió que las personas que lo habían llevado pretendían obligarlo a participar en un secuestro. Al negarse, asegura que fue amenazado, golpeado y retenido junto a las víctimas, una pareja de adultos mayores.

Acusan a Mando de Tortura y Fabricar Caso: Víctor Perdió 16 Años de Vida Pese a Pruebas de Inocencia

Víctor recuerda que el miedo se apoderó de él desde ese momento, especialmente cuando los delincuentes comenzaron a amenazar a su familia.

“Si haces algo, voy a mandar a matar a tu familia. Ya sabemos dónde viven. Siempre tuve miedo de que me fueran a matar, de que no fuera a volver a ver a mi familia, no sabía qué iba a pasar”, aseguró.

La situación escaló durante la noche del cobro del rescate. Mientras se realizaba la negociación, elementos policiacos llegaron al lugar. Los líderes de la banda lograron escapar llevándose a las víctimas secuestradas, mientras Víctor fue detenido por las autoridades.

“Me torturaban mientras yo suplicaba”

Tras su detención, Víctor asegura que comenzaron las agresiones físicas y psicológicas por parte de policías de la entonces Procuraduría capitalina. De acuerdo con su testimonio, los agentes insistían en que revelara la ubicación de la supuesta casa de seguridad y el paradero de las víctimas.

“En todo momento. Yo llorando les decía que yo no sabía nada. Ellos insistían que dónde estaba la casa de seguridad, que a dónde se habían llevado a los señores, porque no los alcanzaron”.

Víctor relata que fue trasladado a instalaciones ministeriales donde sufrió tortura durante varias horas. Asegura que los agentes utilizaron descargas eléctricas y asfixia para obligarlo a declararse culpable, incluso después de que los verdaderos responsables del secuestro fueron detenidos.

Víctor describe que los abusos ocurrieron bajo el mando de policías de investigación de la capital.

“Me quitaron el pantalón, me tiran al piso y me empiezan a dar toques en las partes nobles de mi cuerpo. Me ahogaban con una bolsa mientras me torturaban. Por más que yo les juraba, les suplicaba y les decía que yo no tenía nada que ver”.

En México, organizaciones de derechos humanos han documentado durante años casos de tortura y fabricación de culpables. Datos de organismos nacionales e internacionales han señalado que miles de personas denunciaron malos tratos durante procesos de detención e investigación penal, especialmente en delitos de alto impacto como secuestro y delincuencia organizada.

Las víctimas dijeron que Víctor también fue secuestrado, pero terminó en prisión

Uno de los puntos más impactantes del caso es que las víctimas declararon desde el inicio que Víctor Palma no participó en el secuestro. Según sus testimonios, él también había sido retenido y golpeado por los delincuentes.

A pesar de esas declaraciones, Víctor Palma fue acusado formalmente y enviado al Reclusorio Oriente, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México (CDMX).

El joven asegura que incluso firmó documentos sin saber realmente qué contenían y que fue trasladado al penal creyendo que sería liberado.

“Yo pensé que me llevaban a una salida de algún estacionamiento. Le pregunté, ¿a dónde vamos, jefe? Me dijo, ¿cómo que a dónde vas? ¿Qué quieres, que te lleve de vacaciones? Vas para el reclusorio”.

Su ingreso a prisión marcó el inicio de una batalla legal que duró casi 16 años. Durante ese tiempo enfrentó violencia, depresión y problemas de adicciones dentro del penal, mientras insistía en demostrar su inocencia.

“Estoy totalmente convencido que yo no merecía lo que estaba viviendo, que no merecía haber sido torturado, abandonado y sentenciado”.

La declaración que cambió el caso 14 años después

Más de una década después de su detención, una de las víctimas volvió a declarar ante magistrados y reafirmó que Víctor nunca participó en el secuestro. La mujer explicó que lo vio llegar amenazado por los delincuentes y permanecer retenido junto con ellos.

La víctima cuestionó directamente por qué seguía encarcelado pese a las evidencias.

“Ese joven no tiene nada que ver. Yo vi cuando lo metieron encañonado, lo sentaron con nosotros, él estuvo secuestrado junto con nosotros, él también estaba golpeado. ¿Cómo es posible que todavía lo sigan teniendo ahí?”.

Tras años de apelaciones, amparos y revisiones judiciales, un juez finalmente ordenó la libertad de Víctor Palma.

“Te vas libre”: la liberación después de casi 16 años encarcelado

La absolución llegó casi 16 años después de aquella detención que cambió su vida. Víctor recuerda que, al escuchar la noticia, sintió que toda su historia pasaba frente a sus ojos.

“Te vas libre, Palma. Le digo: '¿en serio, jefe?'; dice: 'en serio'. Y ya se me dio la libertad después de casi 16 años”.

Actualmente, Víctor señala como responsable de su tortura y de la fabricación de su caso a Domingo Tassinari Bustillos, quien, de acuerdo con registros oficiales del Gobierno de la Ciudad de México, ocupó cargos como comandante dentro de la Policía de Investigación entre 1994 y 2023.

Según esos registros, el mando policial no contaba con grado de estudios acreditado hasta 2019, pese a haber permanecido casi tres décadas dentro de la corporación.

El caso de Víctor Palma expone las fallas denunciadas durante años dentro del sistema de justicia mexicano: personas encarceladas pese a testimonios a su favor, acusaciones construidas bajo presunta tortura y procesos que tardan décadas en corregirse. Mientras él perdió 16 años de vida en prisión, quienes participaron en la investigación continuaron trabajando dentro de las instituciones sin enfrentar consecuencias.

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