10 formas en las que el mundo cambió por la pandemia
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La llegada de la pandemia de COVID-19 cambio para siempre el mundo tal y como lo conocíamos

10 formas en las que el mundo cambió por la pandemia
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A la generación X y a los millennials nos tocó crecer en un mundo en el que aparentemente todos los cambios sociales y políticos ya habían quedado atrás, los grandes retos habían sido superados; sí, había que hacer algunos ajustes aquí y allá pero el progreso se encargaría de esos atrasos, solo era cuestión de seguir la inercia de la Historia. Y de repente llegó el coronavirus. Un evento histórico, la pandemia por el SARS-CoV-2, provocó una crisis sanitaria a nivel mundial que tuvo múltiples y cruentas consecuencias pero también puso de manifiesto otras problemáticas que la sociedad moderna lleva arrastrando desde sus inicios, tales como la fragilidad de las economías familiares de las clases medias y bajas, los rezagos educativos, la violencia de género en el interior de los hogares, y los peligros de un cuidado deficiente de la salud tanto a nivel individual como institucional. A continuación te presentamos 10 de entre muchas más formas que la pandemia cambió al mundo.
Los que ya no están con nosotros
Al momento de la redacción de esta nota, en México ya se rebasa el millón de casos de COVID-19 y las 100 mil muertes a causa de la enfermedad; mientras que a nivel mundial se reportan más de 55.6 millones de casos y 1.34 millones de muertes. En resumen, una tragedia. No es que las pandemias sean algo nuevo para la humanidad, aunque gracias a las vacunas y otros avances médicos, parecía que esas terribles crisis de salud habían quedado en el pasado, pero no es así. En pleno siglo XXI surge casi de la nada una enfermedad mortal que se transmite por gotículas dejadas por toser, estornudar o incluso solo hablar, y que puede ser mortal y sin un tratamiento claro hasta ahora. Conforme crecía la cifra de contagios pasamos de escuchar a gente hablar del "engaño del gobierno y los medios de comunicación", "la plandemia" y otras incoherencias a tener todos algún conocido con familiares que murieron de COVID-19. Una imagen de la pandemia que nos marcó a muchos fue el traslado de ataúdes que tuvo que hacer el Ejército de Italia, ya que en las instalaciones del cementerio de Bérgamo, provincia de Lombardía, no tenían espacio para incinerar los cadáveres de tantos fallecidos, así que tenían que llevarlos a otros lugares dentro del país.
Transformación de los sistemas de salud
En respuesta a la crisis sanitaria por el coronavirus, los sistemas de salud de todo el mundo se tuvieron que adaptar a las circunstancias. Los pronósticos eran sombríos, se esperaba que las instalaciones médicas fueran rebasadas por la cantidad de enfermos de COVID-19, y eso sin contar con el número de pacientes que tendrían que ser tratados por otros padecimientos y que deberían ser resguardados de un posible contagio de la enfermedad viral. En el caso de México, desde febrero se implementó el plan de respuesta hospitalaria de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, según el doctor Gustavo Reyes Terán, para atender la demanda en el contexto del rápido desarrollo de la pandemia (vía Gobierno de México). En abril el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, anunció que habría 700 hospitales COVID-19 que atenderían enfermos en la fase más crítica. La política de reconversión hospitalaria permitió cumplir con uno de los ejes del plan: que la demanda hospitalaria no fuera rebasada. Sin embargo, como ya se mencionó, México ya rebasó las 100 mil muertes. Todavía hay mucho que hacer, no solo en nuestro país sino también en la mayoría de las naciones del mundo. En este contexto, los analistas, quizá con cierto optimismo, hablan de la necesidad de un regreso de la socialdemocracia en todo el mundo, gobiernos que puedan reforzar las redes de protección social, es decir, en este caso, los sistemas de salud públicos para así poder combatir futuras enfermedades de la magnitud del COVID-19.
Las conferencias COVID-19
A partir de la pandemia se implementaron varios rituales en todo el mundo, tales como el uso del cubrebocas, la toma de temperatura y los tapetes sanitarios en establecimientos, entre otros. En el caso concreto de México, hubo un momento en que, a las 7 de la noche, el país se paralizaba para escuchar el parte de esta guerra contra la enfermedad de la boca del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, un funcionario que, hasta antes del inicio de la pandemia había tenido un perfil más bien bajo, pero que, ante la amenaza del coronavirus, asumió un papel protagónico dentro del gobierno de la llamada "Cuarta Transformación". Con paciencia, López-Gatell ha contestado las, a veces, incisivas preguntas de los periodistas y casi diariamente ha aportado las actualizaciones en materia de COVID-19 en México. Más allá de las consideraciones que cada quien tenga de su labor, la figura de este político/científico representa el renovado interés de un sector de la población en los temas de salud. Recordemos que estar al tanto de las medidas de prevención del covid puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.
La nueva normalidad: ¿llegó para quedarse?
Una vez que terminó el periodo de confinamiento total en México e inició la llamada nueva normalidad, la población retomó sus labores pero bajo nuevas reglas: sana distancia, saludo de cortesía, uso de cubrebocas, frecuente lavado de manos y el evitar lugares públicos en la medida de lo posible.
Mientras que los establecimientos deben desinfectar constantemente las superficies que estén en contacto con el público, tienen que contar con una señalización que indique la dirección en que deben caminar los clientes y contar con ventilación natural; y en el caso concreto de restaurantes, estos tuvieron que deshacerse de sus cartas con el menú y, en su lugar, ahora lo deben ofrece vía internet a través del escaneo de un código por medio de un celular que cuente con la aplicación correspondiente. Hasta el momento no queda claro si estas medidas desaparecerán con el tiempo, o por el contrario, llegaron para quedarse. Lo cierto es que, como señala el doctor Francisco Moreno, jefe de Medicina Interna del Centro Médico ABC, la pandemia nos demostró lo vulnerables que podemos ser a las enfermedades si no tomamos las precauciones adecuadas.Crecimiento del desempleo y quiebra de empresas
Además de la lamentable situación de salud que ha provocado una gran cantidad de muertes, otro de los efectos de la pandemia es la paralización de las actividades económicas y sus devastadores efectos en los negocios y los empleos. En mayor o menor medida, prácticamente ninguna nación se salvó. Tenemos como ejemplo a Estados Unidos, aún considerada la potencia más poderosa del mundo. De septiembre de 2019 a septiembre de 2020 se disparó el desempleo un 118%, mientras que su Producto Interno Bruto (PIB) colapsó más del 30%. Por supuesto, las economía de México también está en problemas. Según el economista Raúl Feliz, nuestro país en el primer semestre de 2020 tuvo una caída del PIB en términos anualizados del 20%. Durante ese periodo se perdieron 14 millones de empleos.
Empresas de todos los tamaños quebraron y las que no lo hicieron tuvieron que recurrir a medidas que afectaban a sus empleados, tales como recortes de personal o disminuciones de los salarios. La recuperación, calcula Feliz, llegará hasta el final del sexenio. Sin embargo, es poco probable que la cifra de empleos mejore a ese mismo ritmo.A río revuelto, ganancia... del internet
No todo ha sido pérdidas en la economía global, hay algunos beneficiarios de la crisis: la empresas de internet. Debido a la pandemia y al confinamiento en casa los patrones de consumo cambiaron considerablemente y compañías como Amazon, Microsoft, Apple y Facebook fueron las ganadoras en este difícil momento, según el Financial Times. Y es que la pandemia ha obligado a las empresas a digitalizar varios procesos para poder trabajar desde el hogar. Esto ha provocado cambios estructurales. Solo el tiempo y los avances en contra del COVID-19 dirán si este solo es una transformación temporal en la economía, o sí, por el contrario, es una tendencia que llegó para quedarse.
El home office
Durante la parte más álgida de la pandemia (hasta ahora), un sinnúmero de personas perdieron su empleo o no tuvieron posibilidad de abrir sus negocios por no ser actividades esenciales; mientras que otras, por el tipo de trabajo que realizan, tienen la oportunidad de oro de trabajar en el hogar. Por un lado, estos afortunados pudieron conservar parte o todo su ingreso y, además, pueden laborar desde casa, lo cual les evitó el fatigante traslado de ida y vuelta, que también resulta riesgoso por la posibilidad de contagiarse de COVID-19 si se viaja en transporte público. Sin embargo, no todo es "miel sobre hojuelas" para quienes tienen la oficina en casa. Según una encuesta realizada por OCCMundial, 52% de los mexicanos siguen conectados al trabajo, contestando correos y mensajes, después de su horario laboral. Además, el mezclar el cuidado de los hijos, su escuela y el trabajo puede resultar harto estresante para muchos adultos. Pese a todo lo anterior, lo cierto es que la mayoría, tanto de trabajadores como de empleadores, considera beneficioso el poder trabajar en casa. De acuerdo con una encuesta del IBM Institute for Business Value (IBV), 52% preferiría continuar con el home office de ahora en adelante. Mientras que un estudio de PwC consigna que el 64% de los directores de finanzas consideran que el trabajo remoto ya es una medida permanente.
Clases online: se destapó la cloaca
La necesariamente súbita implementación de las medidas sanitarias a consecuencia de la pandemia, obligaron a los estudiantes de todo el mundo a tomar las clases vía internet para proteger su salud. De hecho, en México el ciclo escolar 2020-2021 comenzó desde el hogar con el programa Aprende en Casa II de la SEP. Lo que motivó a una situación sin precedentes: como las clases online se realizaban a través de plataformas como Zoom, en donde se puede grabar todo lo que pasa, comenzaron a circular por redes sociales videos en los que se exhibían pleitos, misoginia y otras formas de violencia por parte de los maestros, falta de conocimientos elementales por parte de los alumnos y, en resumen, ambientes nocivos para el aprendizaje.
Sin embargo no es momento de satanizar a los profesores. Es verdad que algunas de estas situaciones son provocadas por el estrés que genera llevar una clase vía remota tanto para alumnos como para docentes, pero lo cierto es que la educación en línea ha dejado de manifiesto las carencias en la capacitación de todos los involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Todavía hay mucho por hacer en materia educativa.¿Baby boom o baby bust?
Contrario a lo que se esperaba, en países desarrollados como Estados Unidos y los del continente europeo hubo un descenso en el número de nacimientos durante la pandemia, según una investigación hecha en Italia. Esta situación se debió a dos factores: 1) el acceso a sistemas de planificación familiar y a métodos anticonceptivos en esas naciones, y 2) la preocupación de los potenciales padres y madres por la situación derivada del coronavirus los llevó a postergar sus embarazos. Una situación contraria se prevé en países en desarrollo. En el caso de México, el Consejo Nacional de Población (Conapo) estima que para este año podría registrarse un alza en el número de embarazos no deseados de más de 145 mil en niñas y adolescentes, que se sumarán a los 373,661 que hay cada año.
Durmiendo con el enemigo: violencia de género en el hogar
Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), reportadas en El Economista, en marzo las llamadas al 911 y números de teléfono similares reportando violencia doméstica se incrementaron 23% respecto de febrero. Por su parte, el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública registró un aumento de 32% en este mismo lapso solo en la Ciudad de México. El agresor en la mayoría de los casos fue identificado como la pareja, novio o esposo.
Si eres víctima de violencia en el hogar durante la pandemia o conoces a alguien en esa situación, consulta de la guía de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para saber qué hacer en esos casos.