El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció la ampliación de los incentivos fiscales a la inversión empresarial, con los que su Gobierno busca reducir la tasa fiscal efectiva sobre nuevas inversiones a 6.4%, por debajo de la que existe actualmente en Estados Unidos.
Carney presentó en Toronto la denominada 'Productivity Mega Deduction' durante la primera Cumbre de Inversión de Canadá, una iniciativa con la que Ottawa pretende movilizar un billón de dólares canadienses, equivalentes a unos 720 mil millones de dólares estadounidenses, en nuevas inversiones durante los próximos cinco años.
La medida amplía de aproximadamente 15% a más de 65% el número de activos que podrán acceder a deducciones fiscales aceleradas. Entre ellos se encuentran cables de fibra óptica, propiedades mineras, oleoductos y gasoductos, programas informáticos, investigación y desarrollo, equipos de cómputo, aeronaves, vehículos, patentes, vías ferroviarias, puentes y carreteras.
Además, el Gobierno canadiense convertirá en permanente la posibilidad de que las empresas deduzcan de manera inmediata el costo total de determinadas inversiones durante el primer año en que los activos entren en funcionamiento.
De acuerdo con Ottawa, los cambios permitirán reducir la tasa fiscal efectiva marginal sobre nuevas inversiones empresariales de alrededor del 13% a 6.4%. Carney afirmó que la medida busca enviar un mensaje para atraer inversiones y fortalecer la actividad económica en Canadá.
El ministro de Hacienda, François-Philippe Champagne, calificó la reforma como uno de los cambios más importantes al sistema fiscal empresarial canadiense en medio siglo y señaló que el objetivo es generar las condiciones para un nuevo ciclo de inversión.
El anuncio forma parte de la estrategia del Gobierno de Carney para reducir la vulnerabilidad económica de Canadá frente a Estados Unidos y atraer capital internacional, en un contexto de creciente fragmentación del comercio mundial tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.