Con motivo del 250 aniversario del Ejército de Estados Unidos, la capital del país se ha convertido en el escenario de un despliegue militar sin precedentes en décadas.
El desfile, que se realiza en el corazón de Washington D. C., tiene como epicentro el emblemático obelisco de George Washington, donde se ha instalado el templete presidencial desde donde Donald Trump, actual presidente, observa las maniobras.
El evento comenzó con un adelanto en su horario original debido al mal clima previsto para la jornada. Aun así, más de 200,000 personas han asistido, según estimaciones, para presenciar las exhibiciones que se extienden a lo largo de Constitution Avenue.
La participación incluye unidades del Ejército, la Marina, los Marines y la Fuerza Aérea, destacando la entrega simbólica de la bandera nacional al presidente por parte de un equipo de paracaidistas.
Uno de los elementos más destacados del desfile es la presencia de 25 tanques de guerra, algunos con más de cuatro décadas de antigüedad, conocidos por su imponente tamaño y capacidad ofensiva.
Cada tanque, con un peso superior a las 120,000 libras, desfila sobre placas metálicas instaladas en las calles para evitar daños al pavimento. Junto a ellos, también se exhiben helicópteros "