En un hecho histórico, Sarah Mullally fue elegida como la primera mujer en la historia en asumir los cargos de arzobispa de Canterbury (la 106), líder espiritual de la Iglesia de Inglaterra y primada de la comunidad anglicana.
Con este cargo, la obispa Mullally, de 63 años, estará al frente de unos 85 millones de creyentes que se estiman hay en 165 países del mundo.
La religiosa será confirmada en enero próximo y llega para sustituir a Justin Welby, quien anunció su renuncia en noviembre de 2024 tras críticas a su gestión por casos de abuso sexual contra menores.
Welby dejó el cargo en enero de 2025, tras un informe que reveló que, al asumir el cargo en 2013, no informó a la policía de repetidos abusos cometidos por el abogado John Smyth en campamentos cristianos.