00:00Sí fue un choque de no saber qué hacer en ese momento, lo más difícil fue cuando me
00:07dieron positivo el diagnóstico de cáncer.
00:09Tres cirugías, ocho quimioterapias y treinta radiaciones, son los números que han marcado
00:14una etapa en la vida de Margarita.
00:16A los 50 años de edad y con una vida dedicada a su hogar y a su familia, enfrentó un diagnóstico
00:21que cambió su vida por completo, cáncer de mama agresivo.
00:25Residente en aquel entonces en Tijuana, Margarita trasladó su tratamiento a
00:29Guadalajara en el 2016 para contar con el apoyo de su familia, tuvo secuelas
00:34físicas e impacto emocional. Fue gracias a la asociación civil Cruz Rosa donde
00:39encontró acompañamiento tanatológico y psicológico, lo que le permitió
00:43transformar la pregunta del por qué a mí al para qué y aprendió a priorizar su
00:48propia salud y bienestar.
00:50El estar bien era recuperar mi salud en
00:54medida de lo que fuera posible, o sea, no darme por vencida ni tener esas actitudes
01:00de derrota, o de decir, ¡ay, pobrecita de mí!, porque eso no me iba a ayudar a salir
01:09adelante. Ahorita, gracias a Dios, puedo decir, soy sobreviviente, estoy libre de cáncer.
01:14Hoy suma 10 años de lucha y continúa con sus revisiones periódicas. Además, Margarita
01:20lleva casi dos años como voluntaria en Cruz Rosa. Atiende en módulos de
01:25atención, participa en la entrega de desayunos en el Instituto Jalisciense de
01:28Cancerología y ofrece su testimonio para acompañar a otras pacientes.
01:33El cáncer no es sinónimo de muerte, el cáncer es
01:39quizá una prueba como dicen muchas, pero no es una prueba para venirnos abajo, es
01:45Es una prueba para saber realmente nuestro valor como personas y qué más queremos seguir
01:53Las noticias en Emas, Junúen Mora.
01:55Yo, por ejemplo, para mí mi motivación principal han sido siempre mis hijos.