La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) pide sobre esclarecer el papel de las personas que realizaron actos de vandalismo y generaron disturbios en las marchas por el agua en Guadalajara.
Pese a la falta de cooperación, la CNDH informó que se tienen avances importantes en la investigación acerca de violaciones a los derechos humanos que lleva a cabo, y seguirá trabajando en los próximos días con la responsabilidad y oportunidad tanto en la defensa de los procesados como en el esclarecimiento de los hechos.
Durante el quinto y último día de diligencia en Guadalajara, personal de la CNDH mantuvo la coordinación con el Mecanismo Nacional de Protección para Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas, así como la oficina de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en Jalisco, para dar seguimiento a la marcha convocada el 18 de octubre, y monitorear su desarrollo.
La movilización comenzó a las 11:00 de la mañana pero fue detenida ante la presencia de un grupo de personas identificadas como presuntos infiltrados, que de acuerdo con los reportes recabados, dirigieron petardos contra los manifestantes luego de haber sido señalados por estos.
Después, un contingente de más de mil personas continuó su recorrido hacia el Palacio de Gobierno, donde se manifestaron de forma pacífica. Se observó la presencia de pequeños grupos de policías federales y municipales, así como elementos antimotines, distribuidos en las cuadras perimetrales. Estos últimos tenían un equipo de armamento considerable, no contaban con identificación visible y muchos no portaban el distintivo con la corporación a la que pertenecían.
Se dio a conocer que una pareja de personas señaladas por los manifestantes como presuntos infiltrados fue entregada por estos a elementos policiales. Esta actuación fue acompañada por personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), que grabó y documentó el procedimiento.
Acerca de los disturbios registrados durante la jornada, y las cinco detenciones posteriores, al cierre de la diligencia no se tenía conocimiento de denuncias presentadas ni por familiares ni por organizaciones, tampoco que se calificaran las detenciones como injustas. Esta comisión indicó que esto levanta suspicacias y será objeto de amplia investigación.
La CNDH manifestó que no puede dejar de mencionar que pese a que constan declaraciones oficiales en el sentido de que el Gobierno de Jalisco como la CEDHJ están investigando en conjunto y que colaboran con esta comisión, durante los cinco días de diligencia la CEDHJ no respondió la solicitud de reunión formulada por la CNDH, ni remitió el expediente que tendría que haber entregado, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 102, apartado B, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3, 6, fracción II y 60 de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, así como 14 y 89 de su Reglamento Interno.