00:00No sabemos para dónde vamos. Sabemos que nacemos, crecimos, vivimos, comemos, morimos,
00:06pero no sabemos para dónde vamos.
00:08Es la persona que tiene el último contacto con los difuntos antes de su inhumación.
00:12Su jornada laboral inicia, donde terminan la historia de muchos.
00:15Don René es sepultero de panteones de Tlaquepaque desde hace 32 años.
00:19Ha pasado sus días cavando fosas y recorriendo panteones para enterrar a quienes fallecen
00:23y mantener la limpieza de estos sitios.
00:26Nuestro trabajo es sepultar, exhumar y bueno y otras labores que tenemos también de la limpieza
00:34que es mantenimiento. Las muertes que más lo conmueven son las de los niños o angelitos
00:38como él los llama. Con el paso de los años ha aprendido a separar su vida personal de lo que
00:43vive en los cementerios. Acompaña a las familias en la pérdida de un ser querido pero al regresar
00:47a casa se dedica a valorar cada día con sus hijos y esposa pues está consciente de que en algún
00:52momento ya no puede estar. Vienen las abuelitas, los abuelitos, viene el papá,
00:57viene la mamá, vienen los hermanos, las hermanas, los tíos, los tías, los
01:02sobrinos y todo. O sea, se te conjuga todo en un solo lugar, vamos a decir que en el
01:07corazón. Y ya de cuenta me estoy reflejando ahí porque ahí estoy viendo
01:11mi familia. El oficio de dar sepultura a difuntos tiene siglos de historia. En el
01:16siglo 16 los sentieros se realizaban dentro de las iglesias y recintos
01:19religiosos. Sin embargo, en Guadalajara, los registros de los primeros cementerios
01:23remontan al siglo XVIII, antes de que los panteones municipales adquirieran su
01:27forma actual. Las Noticias NMAS, David Acosta.