Los Maestros No Llegan al Municipio Más Pobre del País

|

Andrea Vega

-

En la Secundaria Técnica 295 de Cochoapa El Grande, Guerrero, los alumnos sueñan con ser ingenieros o maestros, pero solo uno de cada diez lo logrará, por el rezago que provoca la falta de maestros.

Cientos de adolescentes esperan por maestros en Cochoapa El Grande.

En las aulas de la secundaria 295 hay alumnos deseosos de estudiar, pero faltan maestros. Foto: N+

COMPARTE:

En el papel, los alumnos de la Secundaria Técnica 295 de Cochoapa El Grande, Guerrero, ya ganaron. Tienen a su favor una sentencia federal que obliga al Estado a garantizarles maestros permanentes. La realidad es que en el plantel, los pasillos están llenos de adolescentes que deambulan o esperan sentados en las bancas porque no hay quién les imparta clases de matemáticas o español

Durante 18 años, la Secundaria Técnica 295 Sor Juana Inés de la Cruz de Cochoapa El Grande no ha tenido profesores que duren todo el año. Los maestros, que suelen venir de otras regiones del estado, se van por la inseguridad en la zona, por las condiciones de marginación en las que deben vivir aquí, por el frío que hace en invierno, pero también por la poca paga que reciben. 

Este miércoles de principios de marzo, Arturo León Cayetano, director encargado de la Secundaria 295, “Sor Juana Inés de la Cruz”, toma la decisión de mejor dejar salir temprano a dos grupos completos. No tiene caso retenerlos si no tendrán clases. “Llevo 18 años trabajando en esta secundaria y nunca hemos tenido la planta completa de maestros”, dice.

La secundaria 295 está enclavada en la montaña de Guerrero, en uno de los municipios más pobres del país. Foto: N+

Cochoapa El Grande es uno de los municipios más pobres del país. En el paisaje polvoriento de este pueblo, con pocas calles pavimentadas, son escasas las casas de concreto. La mayoría están hechas de madera o adobe. Son mínimas. Dos o tres cuartos. Todos llenos. Las familias viven aquí hacinadas.

Faltan servicios básicos como agua potable. Los niños suelen hacer la tarea en el único lugar donde hay una mesa, en la cocina, junto al fogón. Mientras los hermanos más pequeños corretean con los vecinitos, todos descalzos, en los pisos de tierra. 

La población aquí pertenece a comunidades indígenas, de origen mixteco. Sobreviven ocupándose en actividades primarias como la agricultura de subsistencia. Cultivan maíz, frijol y zilacayota. Algunas familias complementan sus ingresos con la cría de animales de traspatio, el comercio informal o el trabajo como jornaleros, incluso migrando temporalmente a otras regiones.

En la comunidad solo hay escuelas hasta secundaria. Pero en todas faltan maestros. Los niños y adolescentes hacen proezas para pasar de año. Muchos quieren ser doctores, maestros, arquitectos. Pero solo uno de cada diez logrará terminar una carrera. El rezago educativo que provoca la carencia de docentes los orilla a la deserción o a la imposibilidad de acceder al siguiente nivel. 

Fuera de la escuela las opciones son las mismas de sus abuelos y sus padres, atrapados en un círculo de carencias: el trabajo precario, la migración, los matrimonios y embarazos tempranos. 

Solo 12 horas 

La secundaria 295 está enclavada en la montaña de Guerrero. La ciudad más cercana es Tlapa, a casi tres horas de distancia en automóvil. Para llegar a la secundaria hay que subir por caminos de curvas pronunciadas y llenas de enormes baches

Entre maestros y personal de apoyo deberían laborar en esta secundaria, la principal del municipio y con 364 alumnos, al menos 30 personas, pero solo hay 17. Solo cuatro son locales. Los demás vienen de fuera, de lugares como Acapulco, Tlapa o Taxco. 

Adolescentes jugando en el patio
Los adolescentes pasan las horas en los patios o en los pasillos, sin maestros que les den todas las clases. Foto: N+

Los cuadernos, de materias como español y matemáticas, se quedan en blanco. Foto: N+

Los profesores que viene a laborar en la zona tienen que dejar todo y mudarse para acá. La gente aquí habla mixteco. En el invierno el frío es crudo. Y en la zona la violencia ha ido en aumento. A eso se suma que la paga no es suficiente. La Secretaría de Educación de Guerrero le otorga pocas horas a cada docente, y eso hace que no les alcance para cubrir los gastos.  

“La secretaría les da 12 horas, 15 horas y con eso no se puede sobrevivir mucho acá”, dice Arturo León. 
Y no es que no haya necesidad de que cubran más horas, es que no se amplía el presupuesto, dice el director. “Hay maestros aquí que tienen 15 horas y se puede incrementar, pero la secretaría solamente no las autoriza

Todo eso hace que la rotación de profesores sea alta. “Tengo maestros que han durado tres días, una maestra duró dos semanas, un maestro me duró tres semanas”, dice el director, de esta escuela, sin agua potable y con solo dos baños para 364 alumnos, donde el olor es fétido y en la pared de la entrada del de los hombres, cuatro letras en aerosol negro dan la bienvenida: CJNG. 

Proceso Colón González, supervisor de la zona escolar 22, con 10 escuelas a su cargo, dice que la falta de maestros es constante en toda el área. “Es una situación que vivimos en términos generales. Por mencionar alguna de las escuelas de la zona, San Rafael, que se encuentra a media hora de aquí, también tiene falta personal docente”

Si bien les va a los alumnos, los profesores que se van se despiden y les desean buena suerte. Pero la norma es que simplemente desaparecen. Nadie les da una explicación de por qué. Ellos hacen conjeturas: “es por la seguridad”, “es por el clima”, “es porque no se acostumbran aquí”, “es porque no les pagan bien”. 

N+ solicitó una entrevista con el secretario de Educación de Guerrero, Ricardo Castillo Peña, para saber porque no hay maestros suficientes en la Montaña de Guerrero, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta. 

los baños de las mujeres están sucios y en descuido
Solo hay dos baños para más de 300 alumnos. El baño de las mujeres está sucio y en ruinas. Foto: N+

Este es el grafiti que da la bienvenida al baño de hombres. Foto: N+

Futuro en riesgo 

Yo de grande quiero ser doctora”, dice Luz Estrella Santiago Vázquez. Ella cursa el segundo grado en la secundaria 295. Tiene 15 años y unos ojos grandes y vivarachos. Es tímida al hablar, pero cuando toca decir que quiere hacer en el futuro, lo dice fuerte y sin dudar. 

Su compañero, Wrayann Aguilar González, quien cursa el primer año en esta secundaria, dice, sentado en la banca de uno de los pocos salones que tiene las lámparas completas y el piso no está levantado, que él quiere ser ingeniero civil. 

Otros alumnos sueñan con cruzar las carreras de arquitectura, docencia, diseño de modas. Pero en promedio, asegura Arturo León, solo el 10% de los estudiantes de esta secundaria logrará terminar una carrera. 

Una niña trata de seguir sus lecciones pese a la falta de maestros.
Los adolescentes tratan de seguir como pueden con sus estudios. Foto: N+

El director refiere que muchos padres sacan a sus hijos de esta escuela cuando ven que no hay maestros para darles clase. “El año pasado dimos de baja a 102 alumnos”. 

Fuera de la escuela las opciones son irse a trabajar en construcción, como jornalero agrícola en otro estado, en las cocinas económicas o en el campo. Guerrero es la entidad del país con mayor porcentaje de personas de 5 a 17 años en condición de trabajo infantil, de acuerdo a datos del INEGI de 2022.  

Otros se enrolan en actividades ilícitas o empiezan con el consumo de sustancias. Muchos se casan, aún siendo menores de edad. 30.9% de las mujeres de 15 a 54 años residentes en áreas rurales se casaron o unieron antes de cumplir los 18, a diferencia del 18.9% de las mujeres que viven en zonas urbanas, según datos de Conapo. 

La lucha legal 

Cansados de la falta de maestros en la secundaria de sus hijos, un grupo de padres pasó a la protesta. En abril de 2025 se fueron a Tlapa y cerraron la vía que comunica con Chilpancingo. Lograron una audiencia con el secretario de Educación del estado, Ricardo Castillo Peña. De la reunión salió el compromiso de que las autoridades  enviarían maestros de español y matemáticas, asegura Paulino Vázquez de la Cruz, presidente de la asociación de padres de familia. 

Pero los docentes no llegaron. Por redes sociales, los padres se enterraron que en otra escuela de la región, los padres habían interpuesto un amparo para que se cumpliera con el derecho de sus hijos a tener maestros suficientes y, por lo tanto, a la educación. 

¿Qué Ha Aportado la Llamada ‘Nueva Escuela Mexicana’ a la Educación?

Contactaron a Tlachinollan, organización que estaba acompañando a la otra escuela en el proceso legal, e interpusieron también un amparo, contra la Secretaría de Educación de Guerrero, por la falta de acceso pleno del derecho a la educación que tienen las y los alumnos de la Escuela Secundaria Técnica número 295 “Sor Juana Inés de la Cruz”, al no contar con la planilla completa de docentes que impartan clases de manera permanente a sus hijos.

Fueron muchas vueltas a Tlapa para dar la batalla legal.  En cada ida, cada padre de familia se gastaba alrededor de 600 pesos. Una cantidad alta para la gente de uno de los municipios más pobres del país. 

En diciembre de 2025, la jueza primero de distrito Maribel Castillo Moreno, resolvió a favor del derecho de los niños de tener maestros. Pero a tres meses de esto, los docentes no han llegado

Paulino Vázquez dice que no han recibido notificación alguna de las autoridades educativas para saber por qué no han cumplido con lo ordenado por la jueza y asegura que si la secretaria de educación no envía maestros suficientes tendrán que volver a la protesta en las calles, hasta lograr que sus hijos tengan maestros. 

La escuela lleva dos décadas sin la planta completa de maestros. Foto: N+