Más de 500 mil personas en el Estado de México tardan más de dos horas en llegar a su trabajo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). En un recorrido de N+ Media, dos habitantes de la entidad hicieron 2 horas 28 minutos desde Chalco y 2 horas 55 minutos desde Nicolás Romero hasta la Ciudad de México.
Los datos del INEGI indican que más de 1.3 millones de personas tardan entre una y dos horas en llegar a su lugar de trabajo y que 60 por ciento de los habitantes de la entidad emplea más de 30 minutos en su traslado. Además, 32.8 por ciento de quienes viven en el Estado de México trabaja fuera de su municipio. El medio más usado es el transporte público de superficie (trolebús, camión, autobús, combi o colectivo), seguido por el automóvil y el Metro o Metrobús.
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Vivir en Edomex y Trabajar en CDMX
Lizet, quien trabaja y estudia en la Ciudad de México, salió a las 5:00 horas de su casa en Chalco. Caminó de noche hacia la avenida acompañada de su mamá, porque el alumbrado de la zona no funciona. Su trayecto incluyó una combi de 14 pesos, de entre 20 y 25 minutos; un camión de 8 pesos, de unos 15 minutos; el Metro, de 5 pesos, por casi toda la línea durante 35 a 40 minutos; y un último camión de 9.50 pesos. El total fue de 36.50 pesos por viaje y 73 pesos entre ida y vuelta.
Lizet contó que dedica unas cinco horas y media diarias a los traslados y que suele regresar a su casa a las 9:30 de la noche, aunque una tarde de lluvia llegó a las 11:30. Duerme alrededor de cinco horas porque hace tarea al llegar. Calculó que lo que gasta al mes en pasajes no alcanza para pagar una renta en la Ciudad de México, donde, dijo, un cuarto pequeño cuesta 4 mil pesos.
Jennifer, creadora de contenido que vive en Nicolás Romero, salió a las 7:36 horas rumbo a Chapultepec. Usó solo dos transportes, una combi hasta el Metro Rosario y después el Metro, y solo el tramo en combi duró más de una hora 50 minutos. Dijo que ir a la ciudad le toma seis horas al día y que viaja sola en transporte público desde los 14 años, cuando empezó la preparatoria, edad a la que sufrió su primer acoso. Señaló además que las combis suelen circular con vidrios rotos, sin algunos espejos y a alta velocidad, y que creció viendo noticias de accidentes y asaltos en ese tipo de unidades.
Moverse desde el Estado de México también cuesta más. El Metrobús de la Ciudad de México cuesta 6 pesos y el Mexibús del Estado de México, 10. En municipios como Nicolás Romero solo hay camiones y combis. Desde ese municipio, el pasaje hasta el Metro más cercano es de 27 a 28 pesos, frente a 14 pesos desde Nezahualcóyotl.
Roberto Ramírez Hernández, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que la Ciudad de México ya no crece como en los años 80, pero que su zona metropolitana sigue expandiéndose, sobre todo hacia el norte y el nororiente. Estimó que más de la mitad del crecimiento de los próximos 10 o 20 años irá en esa dirección. Atribuyó esa tendencia al desarrollo industrial, a vialidades y transportes como la autopista México-Pachuca, el Mexicable, el Mexibús y el Tren Suburbano, y a un terreno más plano que el del sur, donde la sierra del Ajusco limita la urbanización.
La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) se delimitó en 1998 con 18.4 millones de habitantes. Hoy abarca la Ciudad de México, 59 municipios del Estado de México, ocho de Hidalgo y uno de Morelos, y suma casi 23 millones de habitantes.
El investigador sostuvo que el Metro debería articular los demás modos de transporte, pero que su ampliación se frenó por considerarse costosa, y que opciones más económicas como el Cablebús y el Metrobús quedan a veces desarticuladas.
"Tenemos una mala movilidad", afirmó Ramírez Hernández.
Explicó que el suelo es más barato en la periferia que en alcaldías como Benito Juárez o Cuauhtémoc, que concentran infraestructura, y que sin un plan de ordenamiento ejecutado la ciudad seguirá creciendo de manera horizontal. Advirtió que hay invasiones en áreas protegidas, cuyas comunidades luego demandan servicios en zonas con riesgo de deslaves e inundaciones, y planteó que las autoridades sean más enérgicas al aplicar los planes.
Sobre la planeación, rechazó que no exista:
"Sí hay planeación, ¿no? El problema es que a veces no se siguen los planes".
Lizet comentó que le gustaría un trayecto más directo, con menos transbordos, y que cuando la línea del Metro presenta fallas llega tarde a su trabajo; una vez entró una hora después. Contó también que una compañera le preguntó si en su lugar de residencia había chivos y vacas. Jennifer dijo que en los comentarios de su canal le piden a quienes viajan desde el Estado de México que no vayan a la ciudad, y que sostuvo que las personas buscan mejores oportunidades laborales, educativas y culturales. Planteó que un Mexicable sería la única forma de resolver el tiempo de traslado desde Nicolás Romero.