Un hombre con muerte cerebral ha recibido un trasplante triple de órganos provenientes de cerdos modificados genéticamente. Según un estudio publicado en la reputada revista Med, la función de los órganos se mantuvo por cinco días.
Trasplantan tres órganos de cerdo a paciente con muerte cerebral en China
Los hechos ocurrieron en la ciudad de Nanning, en la región autónoma de Guangxi, al sur de China. Investigadores del Segundo Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Guangxi trasplantaron dos riñones y un hígado completo, todos provenientes de un cerdo que había sido genéticamente modificado.
El paciente que recibió los tres órganos era un hombre de 53 años con muerte clínica. Según señala el estudio publicado en la revista Med, el receptor no mostró rechazo a los órganos durante las primeras 24 horas después de la intervención quirúrgica.
Con consentimiento de la familia, se mantuvo el funcionamiento de los órganos por casi cinco días.
Ante la drástica escasez de órganos para trasplantes a nivel mundial, investigadores han volteado hacia los cerdos como posibles donantes.
Tanto en Estados Unidos como en China se han realizado varios trasplantes de órganos genéticamente modificados de cerdos a personas. A este tipo de intervención se le conoce como xenotrasplante.
La mayoría de estas cirugías han involucrado un solo órgano, como son corazones, riñones, pulmones y fragmentos de hígado. Aunque aún falta un gran trecho para que estas intervenciones se consideren viables.
Al respecto, Xuyong Sun, médico que lideró la investigación y la cirugía, señaló a la revista Nature que este es el primer trasplante completo de un hígado de un cerdo a una persona.
Según señaló el investigador, el hombre que recibió los órganos de cerdo padecía una grave enfermedad renal crónica. Había presentado hemorragia cerebral antes de que se confirmara la muerte cerebral. Como su hígado se encontraba sano, este fue trasplantado a una persona viva.
Cerdo tuvo 6 modificaciones genéticas para donar órganos
El cerdo que proveyó los dos riñones y el hígado tenía seis modificaciones en su genoma. Los investigadores añadieron tres genes humanos para reducir el riesgo de problemas de coagulación. Además, se retiraron tres genes de cerdo que podían propiciar el rechazo de los tres órganos.
En el estudio se señala que 19 horas después del trasplante, el hígado comenzó a secretar una cantidad limitada de bilis y a presentar signos de actividad. A las 48 horas, el hígado pasó de secretar 1.5 mililitros a 20 mililitros.
Cabe señalar que un hígado humano sano secreta entre 500 y 600 mililitros de bilis al día. 36 horas después de la operación, el paciente comenzó a mostrar signos de rechazo.
Por ejemplo, el estudio señaló que se detectó que las células de cerdo comenzaban a ser reemplazadas por células humanas, lo que indicaba que el sistema inmune había catalogado ya al hígado como un agente externo. La actividad del paciente siguió siendo monitoreada por casi cinco días, con consentimiento de la familia.