00:00Muy buenas noches, hay una diferencia entre desmentir información y atacar a
00:04quien publica la información y esa diferencia tiene un peso particular en
00:08México donde cientos de periodistas han sido vigilados, perseguidos, amenazados y
00:14asesinados por hacer su trabajo. En NMAS rechazamos cualquier intento por
00:19silenciar o amedrantar a cualquier periodista. En este contexto esta semana
00:24le presentamos una serie de reportajes de nuestra unidad de investigación NMAS
00:28Focus sobre Julieta Ramírez, senadora con licencia de Morena y aspirante a la
00:33gubernatura del estado de Baja California. Reportamos la existencia de
00:38una investigación en Estados Unidos en su contra y mostramos un documento
00:42relacionado con un proceso de colaboración con las autoridades
00:45estadounidenses. La senadora ha negado la validez de ese documento y tiene todo el
00:50derecho de hacerlo. No obstante, parte de la respuesta a lo
00:54publicado en este espacio, se ha trasladado al terreno de la descalificación y la amenaza.
01:01Luis Fernando Salazar, senador de la República por Morena, publicó una serie de insultos
01:06en mi contra y la frase, vamos a ir tras de ti.
01:10La crítica, por desagradable que sea, forma parte de una sociedad democrática y del trabajo
01:15periodístico. La intimidación, no. No podemos normalizar que un representante de una institución
01:22del Estado, con la influencia, los recursos y el poder que esto conlleva, se exprese en
01:26esos términos porque, cuando frente al trabajo periodístico la respuesta deja de ser, esto
01:32es falso, y aquí están las pruebas, y se convierte en, vamos a ir tras de ti, ya no
01:38estamos solamente ante una controversia sobre un reportaje, estamos ante una amenaza directa
01:44y pública de un senador de la República contra un periodista por el trabajo que realiza
01:49en un medio de comunicación, una embestida de él y quienes como él buscan silenciar
01:54no a un individuo en lo particular, sino a la profesión en su conjunto.
02:00Eso en México es cada vez más frecuente y por eso no admite ligereza.