Después de los enfrentamientos en el Centro Penitenciario El Castillo de Mazatlán, Sinaloa, que causaron el deceso de 12 personas, las autoridades decidieron trasladar a 49 reos a cárceles de otras entidades federativas.
Se informó que los reclusos proceden de los centros penitenciarios El Castillo en Mazatlán y Aguaruto en Culiacán; sin embargo, no se reveló cuáles son las cárceles a donde fueron llevados, la identidad de los reos y si son de alta peligrosidad.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa dio a conocer que los traslados fueron el 15 de octubre debido a instrucciones del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social, así como bajo la supervisión de autoridades federales.
Esto ocurre cuando el Gobierno de México autorizó en días pasados la construcción de una nueva cárcel en Sinaloa, estado sacudido por la violencia, tras dos enfrentamientos en el penal de Mazatlán.
La gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava, anunció que el proyecto se financiará con fondos federales y forma parte de los esfuerzos conjuntos con la presidenta Claudia Sheinbaum y su Gabinete de Seguridad para reforzar el sistema penitenciario estatal.
“Esta decisión representa un avance, al tiempo que refrenda el compromiso de ambos gobiernos de seguir trabajando de manera coordinada en aras del bienestar, la justicia y la paz en Sinaloa”, expresó Domínguez Nava en un comunicado.
Agregó que “estas acciones fortalecen las instituciones de seguridad y justicia en el estado”.
El Gobierno estatal ratificó su coordinación con las autoridades federales dentro de la estrategia de seguridad.
De acuerdo con lo anunciado por la gobernadora, la prisión se construirá en Culiacán, donde ya se estudian terrenos, aunque todavía se define el presupuesto y no se anunció cuándo comenzarán las obras.
Durante el primer enfrentamiento se utilizaron armas de fuego, según las autoridades, que desplegaron fuerzas estatales y federales para recuperar el control del recinto.
La Fiscalía investiga el origen de la violencia y cómo ingresaron las armas a esta cárcel. Los episodios no son aislados, ya que el 24 de septiembre murieron otros dos internos en El Castillo y el 31 de mayo siete presos fueron asesinados en Aguaruto, en Culiacán, según la Fiscalía estatal.
Un diagnóstico de 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos calificó a El Castillo con 5.25 sobre 10 y detectó insuficiencia de custodios, actividades ilícitas y carencias en la prevención de incidentes violentos.
Sinaloa afronta desde septiembre de 2024 una pugna entre Los Chapitos y Los Mayos, facciones del Cártel de Sinaloa, intensificada tras la captura en Estados Unidos de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, en julio de aquel año.
HVI