Astronautas Contaminan la Luna: La NASA Encontró Microbios Dejados por Humanos
Un estudio científico evaluó cuánto tiempo podrían resistir ciertos organismos terrestres en regiones extremas de la superficie lunar

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Un estudio de la NASA encontró que algunos microorganismos asociados con los seres humanos podrían mantenerse con vida durante al menos un día terrestre en determinadas zonas cercanas al polo sur de la Luna.
Sin embargo, los investigadores no encontraron evidencia de que estos organismos puedan crecer o reproducirse en el ambiente lunar.
La investigación, publicada el 13 de agosto en la revista Science Advances, analizó la posibilidad de supervivencia de cinco grupos de microorganismos terrestres bajo las condiciones extremas que existen en distintas regiones del polo sur lunar.
El hallazgo cobra relevancia para las futuras misiones tripuladas, debido a que los astronautas pueden transportar microorganismos de la Tierra en su piel, trajes y equipos. Esto podría complicar la identificación de sustancias o señales que tengan un origen natural en la superficie lunar.
Los científicos estudiaron organismos que pueden encontrarse en ambientes relacionados con los vuelos espaciales y en el cuerpo humano. Entre ellos están Aspergillus niger, Bacillus subtilis, Staphylococcus aureus, Deinococcus radiodurans y distintas especies de Fusarium.
Uno de los casos que llamó la atención fue el de Aspergillus niger, un hongo que ha sido identificado dentro de la Estación Espacial Internacional. Los análisis mostraron que presenta una elevada resistencia a la radiación ultravioleta y podría mantenerse viable incluso en áreas donde llega cierta cantidad de luz solar.
La investigación aclara que sobrevivir no significa que estos microorganismos puedan desarrollarse en la Luna. Para reproducirse necesitan condiciones que, hasta ahora, no se han identificado en la superficie lunar.
El estudio se concentró en tres zonas cercanas al polo sur: el borde del cráter Nobile, la Cresta de Conexión y el borde del cráter De Gerlache.
Debido a la escasa inclinación del eje lunar, algunas áreas de los polos permanecen en sombra durante periodos prolongados. Las elevaciones del terreno, como las paredes de los cráteres y las crestas, pueden bloquear la radiación solar y generar regiones considerablemente más frías.
Los investigadores utilizaron información de elevación y temperatura obtenida por el Orbitador de Reconocimiento Lunar de la NASA, además de modelos de radiación, para determinar dónde podrían existir condiciones capaces de permitir la supervivencia temporal de los microorganismos.
Los llamados "nichos de supervivencia" identificados por los modelos van desde extensas zonas dentro de cráteres hasta espacios tan pequeños como la huella de una bota.
FBPT