Zoé Robledo, director general del IMSS, informó que ya inició una auditoría clínica colegiada e independiente para revisar los casos de recién nacidos que fallecieron y determinar si existió una infección asociada con la atención médica y si esta tuvo alguna relación con los decesos.
“La presencia de la bacteria no significa que fue la causa del fallecimiento, eso lo determina la auditoría independiente que ya se echó a andar”, señaló Robledo.
Explicó que se trata de una revisión de expedientes médicos en la que participan especialistas en neonatología, infectología y epidemiología. El análisis busca determinar si hubo una infección, si esta causó o contribuyó al fallecimiento, si existieron fallas que pudieron evitarse y cuál fue su origen.
Señaló que el IMSS no interviene en las conclusiones de la auditoría ni puede modificarlas.
Los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) para determinar su origen y establecer posibles relaciones entre los casos.
El funcionario indicó que se están revisando casos ocurridos durante meses anteriores, incluidos mayo, junio y julio de este año, y que los resultados serán comunicados primero a las familias.
Como parte de las acciones de vigilancia, la Secretaría de Salud también puso en marcha un comando operativo para revisar las unidades de cuidados intensivos neonatales del país bajo una misma metodología. Las evaluaciones contemplan las medidas de prevención y control de infecciones, desde el lavado de manos y cuidado de catéteres hasta la limpieza, el número de personal por bebé y el uso adecuado de antibióticos.
Las revisiones comenzaron en Jalisco, donde también se analizarán los casos de infección registrados en la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital de Gineco Obstetricia. Robledo indicó que se revisarán todos los casos para determinar cuáles tuvieron relación con algún desenlace y cuáles no.