Desapariciones en el Ajusco: El Territorio del Miedo que el Gobierno Ignora
Noelia Jiménez
Familias denuncian que el Ajusco es un territorio sin ley, controlado por el crimen organizado

En solo un año, las desapariciones en Tlalpan pasaron de 49 a 105 casos, duplicando la cifra anterior. Foto: N+FORO
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En la alcaldía Tlalpan, en la Ciudad de México (CDMX), una de las zonas de mayor riqueza natural y turística del sur de la capital, el miedo ha reemplazado a la tranquilidad. El Ajusco, con sus paisajes montañosos y senderos entre neblina, hoy se ha convertido en un foco rojo por el alarmante número de personas desaparecidas.
Familias enteras denuncian que el bosque ya no solo es un sitio donde aparecen cuerpos sin vida, sino que también se ha vuelto un punto de sustracción y desaparición forzada de personas, muchas de ellas jóvenes y en circunstancias similares. La falta de acción por parte de las autoridades ha dejado a madres y padres enfrentando al crimen organizado con recursos mínimos y sin justicia.
Las desapariciones en Tlalpan se duplicaron en un año
De acuerdo con cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), Tlalpan ha duplicado el número de personas desaparecidas en un solo año:
- Enero–octubre de 2024: 49 casos registrados
- Enero–octubre de 2025: 105 casos
Este aumento posicionó a Tlalpan como la cuarta alcaldía con más desaparecidos en la Ciudad de México, subiendo dos lugares respecto al año anterior.
Las autoridades atribuyen esta escalada a la presencia de grupos criminales, actividades de narcomenudeo y la existencia de casas de seguridad ocultas entre el espeso bosque de la zona.
Historias de dolor que se repiten en el Valle del Tezontle
Muchas de las desapariciones recientes han ocurrido en un punto específico: el Valle del Tezontle, en plena zona del Ajusco.
Lucía busca desesperadamente a su hijo, Luis Óscar Ayala, desaparecido el 16 de septiembre de 2025. Ese día, su hijo salió a caminar y nunca volvió.
“Mi hijo desapareció el 16 de septiembre en el Valle del Tezontle, en el Ajusco. Fue un día a comer y a hacer una caminata, y ya no regresó”, relata Lucía, con voz firme pero llena de dolor.
Su historia es casi idéntica a la de Vanesa, mamá de Ana Amelí García, quien también desapareció tras salir sola a caminar por la zona. Ambas madres creen que no se trata de coincidencias, sino de un patrón bien planeado por parte de los agresores.
El caso de Luis Óscar, por ejemplo, es similar al de Ana Amelí, en el que van solos. Debe haber vigías, debe haber gente que los está vigilando para avisar y llevárselos.
Según sus registros y búsquedas, desde 2006 se han reportado al menos 120 desapariciones en el Ajusco, aunque muchas no están documentadas oficialmente.
De verdad, para ellos no hay justicia, no hay memoria, no hay nadie que se acuerde de eso.
"Se lo llevaron con violencia": la denuncia de un padre
Fernando, padre de Olín Vargas, otro joven desaparecido en el Ajusco, asegura que su hijo fue detenido con violencia en el Valle del Tezontle, presuntamente por policías de Investigación.
Fue sorprendido y detenido con violencia. Encontramos rastros de sangre en el tablero del vehículo y un pedazo de su playera (…) Lo extraviaron policías de investigación.
Lo más grave, explica, fue la falta de acción inmediata y las restricciones impuestas para difundir la desaparición.
Nos pidieron discreción y no permitieron hacer difusión de búsqueda hasta los cuatro meses. En ese tiempo ya no había rastros.
Familias acusan falta de preparación en las autoridades
A pesar de asistir a reuniones con la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, los familiares afirman que no hay avances, ni personal capacitado para llevar a cabo una verdadera investigación.
“Precisamente las familias planteamos la incapacidad e incompetencia. Se hablaba de gente que no tiene perfil policial en cargos de investigación”, afirma Fernando.
Las denuncias apuntan a que la autoridad está completamente rebasada, tanto en capacidad operativa como en sensibilidad para tratar con familias de víctimas.
Colectivos alertan: el Ajusco está bajo control del crimen organizado
Las familias organizadas en colectivos de búsqueda insisten en que el Ajusco se ha convertido en un territorio peligroso y sin vigilancia real del Estado, en el que el crimen organizado actúa con total impunidad.
“Nos hemos dado cuenta de que no es una sola, sino muchas madres que están buscando también a sus hijos que se extraviaron de la misma manera. Queremos exigir a las autoridades que hagan algo, que haya alguna respuesta”, exige Lucía.
El mensaje es claro: mientras el gobierno no actúe con firmeza, más personas seguirán desapareciendo en uno de los pulmones naturales más emblemáticos de la capital mexicana.
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