Mujer de 89 Años Rompe Récord en la UNAM: Obtiene Doctorado y Revela su Próximo Reto
Lisandro González
Marta Elena Guerra Treviño se convirtió en la persona más longeva en obtener un doctorado en la UNAM a los 89 años

Una historia inspiradora: doctorado a los 89 años en la UNAM. Foto: Gaceta UNAM
COMPARTE:
En la alcaldía Coyoacán, Ciudad de México (CDMX), dentro de las aulas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se registró un hecho que ha sorprendido a la comunidad académica y al público en general. A sus 89 años, Marta Elena Guerra Treviño se convirtió en la persona de mayor edad en obtener un doctorado en la UNAM, un logro que no solo marca un récord histórico, sino que también deja un mensaje contundente sobre el paso del tiempo y las oportunidades.
Su historia ha generado impacto porque rompe con la idea de que la educación tiene límites de edad. En un país donde, según datos del INEGI, solo una pequeña proporción de la población alcanza estudios de posgrado, su caso destaca como un ejemplo de disciplina, constancia y amor por el conocimiento.
El reconocimiento que tomó por sorpresa a la doctora
Marta Elena Guerra Treviño no buscaba romper récords cuando terminó su doctorado en Pedagogía en febrero. Su motivación era personal, una meta pendiente que decidió cumplir pese a que ya no lo necesitaba profesionalmente.
La propia doctora relata cómo se enteró de su hazaña. Primero, una de sus alumnas le comentó que era la persona más longeva en lograrlo. Intrigada, pidió más detalles y descubrió que incluso superó por dos años a quien tenía el registro anterior dentro de la UNAM.
Marta Elena Guerra Treviño, doctora en Pedagogía por la UNAM y con una trayectoria de décadas en la enseñanza, compartió su sorpresa ante este reconocimiento inesperado.
“Yo no lo sabía. Una alumna me dijo: ‘Maestra, usted es la persona más longeva’. Le respondí: ‘¿Cómo que la persona más longeva?’ Y me explicó que incluso había superado por dos años a alguien, por lo que me doctoré con mayor edad que ninguna otra persona en toda la UNAM”.
Una decisión que cambió su vida después de los 42 años
La historia académica de Marta Elena Guerra Treviño no comenzó en la juventud. Fue a los 42 años cuando decidió dar un giro importante a su vida profesional. Tras haber trabajado como docente en un colegio privado, sintió la necesidad de hacer algo por sí misma.
Ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM para estudiar la Licenciatura en Letras Inglesas, aprovechando el sistema de universidad abierta, una modalidad innovadora para quienes no podían seguir el esquema tradicional.
Marta Elena Guerra Treviño explicó cómo tomó esta decisión que marcaría su futuro académico y personal.
“Le comenté a mi esposo: me gusta mucho dar clase ahí, pero quisiera hacer algo para mí. Me preguntó si quería estudiar a esa edad y le dije que sí. Así fue como entré a la UNAM porque había el sistema de universidad abierta. Creo que yo soy de la primera generación”.
Su desempeño fue sobresaliente desde el inicio. En 1983 se tituló con mención honorífica, lo que le permitió continuar con estudios de maestría y posteriormente integrarse como docente en la misma facultad.
Cuatro décadas formando generaciones dentro de la UNAM
Hablar de la trayectoria de Marta Elena Guerra Treviño es hablar de constancia. Durante 40 años impartió clases en la UNAM, formando a generaciones de estudiantes en el área de lengua y literatura.
Este periodo implicó una intensa labor académica que incluyó preparación constante, evaluación y participación en la vida universitaria. Su compromiso con la enseñanza fue tal que, al momento de jubilarse, tuvo que elaborar un informe que abarcaba cuatro décadas de trabajo.
La doctora recordó la magnitud de este esfuerzo acumulado.
“Di 40 años de clase en la UNAM. Suena fácil, pero es muchísimo trabajo. Para jubilarme hice un informe de labores que abarcaba 40 años, lo cual me tomó mucho tiempo”.
Su legado no se mide únicamente en años, sino en el impacto que dejó en cientos de estudiantes.
A los 89 años, lejos de detenerse, ya tiene un nuevo objetivo
Lo que más ha llamado la atención de su historia no es solo el doctorado, sino lo que viene después. A los 89 años, Marta Elena Guerra Treviño ya planea su siguiente paso académico.
Su interés ahora está en la herbolaria, un campo que desea estudiar con profundidad y sin presiones externas, reflejando una filosofía basada en el aprendizaje continuo.
La doctora explicó por qué prefiere comenzar desde cero.
“Quiero estudiar sin presión. Me sugirieron estudiar una maestría, pero no, porque me van a faltar las bases y quiero estudiarla a fondo”.
El mensaje que deja a México sobre el tiempo y las oportunidades
Más allá del récord, su historia encierra una advertencia que ha resonado entre jóvenes y adultos. Marta Elena Guerra Treviño insiste en la importancia de concluir lo que se inicia y no dejar pasar el tiempo.
En un contexto donde muchas personas postergan metas, su experiencia deja una lección clara: las oportunidades cambian con el tiempo y no siempre regresan igual.
La doctora dejó un mensaje directo para las nuevas generaciones.
“Tienen que cerrar el círculo. Si no se cierra, no se abre otro. Si no aprovechas el tiempo, se va. Van a venir otras oportunidades, pero no las mismas”.
Su historia no solo marca un récord en la UNAM, también demuestra que el aprendizaje no tiene fecha de caducidad, aunque el tiempo siga avanzando para todos.
Historias recomendadas: