Adalí Abandonó la Secundaria a los 15 Años: “Quise Seguir, Pero Nadie Podía Ayudarme"

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Irlanda Maya

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La historia de Adalí revela las causas profundas del abandono escolar en México: pobreza, desinterés y falta de oportunidades

Estudiantes caminando hacia la escuela en una comunidad rural de México

Estudiantes caminando hacia la escuela en una comunidad rural de México. Foto: N+FORO

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En el municipio de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, la historia de Adalí Salazar refleja una problemática nacional: el abandono escolar. A sus 15 años, Adalí tuvo que dejar la secundaria sin terminar el tercer grado. Como ella, miles de adolescentes mexicanos enfrentan barreras económicas, sociales y personales que les impiden continuar con sus estudios.

La deserción escolar, el abandono parcial o total de la escuela, no es solo una cifra en las estadísticas. Es una decisión forzada por la pobreza, la falta de oportunidades y un sistema que muchas veces no ofrece apoyo suficiente para mantener a sus estudiantes en el aula.

"Quise seguir estudiando, pero nadie podía ayudarme"

Adalí Salazar comparte su experiencia con un tono de resignación. A pesar de su deseo por terminar la secundaria, la realidad de su entorno la obligó a renunciar:

La secundaria nada más. No terminé, me quedé en tercero. Siempre quiere uno, pero a veces no se dan las oportunidades que uno quisiera, porque no está al alcance que alguien te apoye económicamente para estudiar.

Su testimonio no es aislado. Historias como la de Adalí abundan en zonas marginadas de todo el país, donde el simple hecho de pagar transporte, útiles o alimentación representa un obstáculo insuperable para muchas familias.

Mexicanos que Dejan la Escuela Según Inegi: Estas Son las Causas de Deserción Escolar

La pobreza sigue siendo el obstáculo más fuerte

Jaime Zárate, un hombre de 73 años, también dejó sus estudios al terminar la secundaria. Aunque reconoce que la juventud y la falta de conciencia influyeron en su decisión, afirma que fue la pobreza la que definió su destino:

Hasta la secundaria por andar de cábula, la juventud (...) No mide uno las consecuencias. En sí, fíjese que sí, pero la pobreza.

Sus palabras subrayan cómo el abandono escolar es, muchas veces, una cadena que se repite entre generaciones.

3.4 millones de niños y adolescentes están fuera de la escuela

Según el informe más reciente del INEGI sobre Pobreza Multidimensional 2016–2024, el 10.6% de la población entre 3 y 17 años en México presenta rezago educativo, lo que representa aproximadamente 3.4 millones de niñas, niños y adolescentes que no están asistiendo a clases.

El mismo estudio destaca las principales causas de esta grave situación:

  • Pobreza
  • Necesidad de trabajar
  • Violencia e inseguridad
  • Distancia a los planteles escolares
  • Embarazo adolescente
  • Adicciones
  • Enfermedades
  • Falta de interés

Estos factores reflejan una problemática compleja que requiere soluciones desde diferentes frentes: políticas públicas, apoyo familiar y cambios en la cultura educativa.

"Muchos caminan dos horas para llegar a la escuela"

Luis David Garrido, académico e investigador en temas educativos, ha documentado los motivos que más se repiten entre los jóvenes que abandonan sus estudios. Entre los más alarmantes, menciona el agotamiento por los largos trayectos hasta las escuelas y la falta de sentido en lo que estudian.

Son demasiadas causas. Una de ellas, sin duda, es la económica. Otra, que no hay suficientes planteles cercanos. Yo soy docente y los chicos me han comentado: ‘yo hago dos horas de camino’. Otro factor que me han reportado es la falta de motivación, la falta de aspiración a algo más. Ven el dinero fácil. La pregunta ‘¿qué quieres ser de grande?’ pareciera que ya no importa, porque ahora quieren dinero. Yo lo hago por dinero.

Este panorama muestra un sistema que no solo falla en lo económico, sino también en conectar con los sueños y aspiraciones de sus estudiantes.

¿Cómo evitar que más jóvenes abandonen la escuela?

El mismo especialista señala que, aunque el contexto social pesa, el acompañamiento familiar y escolar puede marcar una diferencia. Para él, los adolescentes necesitan más que clases: requieren motivación, orientación vocacional real y sentirse valorados como personas.

A las familias, un punto muy importante sería dejar que los chicos sueñen en grande, no cortarles las alas. En el caso de las escuelas, no ver a los chicos como un número más. Realmente explicar el plan de estudio. En niveles medio y superior, en las preparatorias, implementar una orientación vocacional real, una verdadera guía para que descubran para qué son buenos y qué les gusta. Cuando descubran esas dos cosas, ¡nombre!, es la mejor profesión que pueden elegir.

El abandono escolar es una alerta que no puede seguir ignorándose

Mientras millones de jóvenes siguen abandonando las aulas, México pierde talento, sueños y futuro. La deserción escolar no es una elección libre: es el reflejo de un país donde estudiar aún no es un derecho garantizado para todos.

El reto es grande, pero no imposible. Escuchar a quienes viven esta realidad, entender las causas y actuar en consecuencia puede cambiar la vida de miles de niñas, niños y adolescentes. Porque detrás de cada historia de abandono, hay una oportunidad perdida... o una que aún puede recuperarse.

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