John Roberts, presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, autorizó temporalmente a la Casa Blanca continuar con la construcción del salón de baile, valuado en 400 millones de dólares.
El magistrado Roberts firmó una orden provisional este viernes, que permite que las obras continúen mientras se examina la apelación presentada por la administración Trump, luego de que el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia obligó detener la construcción hasta que la Casa Blanca obtuviera el permiso del Capitolio.
Esta decisión no entra a valorar la legalidad del proyecto, que según otros dos tribunales, el presidente Donald Trump está impulsando ilegalmente porque el Congreso no lo ha autorizado.
"La decisión de construir o no un gran salón de baile corresponde al Congreso, y no es asunto de la autotutela del Ejecutivo", señaló la corte de apelación, que agregó que "cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario, de la Casa Blanca y su residencia ejecutiva".
No está claro cuánto durará la suspensión administrativa ordenada por el presidente del Tribunal Supremo, pero por lo general estas medidas se mantienen vigentes durante unos pocos días para dar tiempo al tribunal a examinar a fondo el recurso de apelación de emergencia presentado.
Con información de AP y EFE.