En operaciones coordinadas detuvieron en Sinaloa a Jesús Abraham 'N', alias "Talibán", y a otros cuatro presuntos integrantes de "Los Chapitos", facción del cártel del Pacífico.
Los operativos estuvieron a cargo de las fuerzas especiales del Ejército y la Guardia Nacional y entre los capturados de dicha organización hay una persona de nacionalidad colombiana.
Los cinco detenidos están ligados con el secuestro y asesinato de 10 trabajadores mineros de Canam/Vizsla Silver en Concordia y el secuestro de cuatro turistas del Estado de México en Mazatlán.
A través de un comunicado, se precisó que las detenciones se efectuaron entre el 16 y 17 de octubre en dos operativos con el apoyo de tres helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
Como resultado se incautó armamento y equipo táctico en los municipios de El Rosario y Mazatlán.
Apenas el 16 de octubre se informó el arresto de Germán González Monjaraz y Mario Alberto Gaspar Martínez, alias Pokémon, que contaban con órdenes de aprehensión vigentes por los delitos de delincuencia organizada y tráfico de armas, así como Adolfo Gámez Valdez y Pavel Santiago Rocha López, según informaron fuentes federales.
Durante la intervención en el municipio de Culiacán, los agentes incautaron una ametralladora, tres armas cortas, 16 cargadores, más de 400 cartuchos útiles, 200 dosis de supuesta droga y un vehículo.
El reporte oficial destacó que la cooperación bilateral para combatir el tráfico de armamento se da frente a un mercado en el que 80% de las armas incautadas en México provienen de Estados Unidos.
Los cuatro detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público para definir su situación jurídica, en un procedimiento que las autoridades señalaron como un golpe a la capacidad logística y operativa de la organización criminal con presencia internacional.
Las autoridades precisaron que durante la presente administración federal se han asegurado más de 36 mil 300 armas de fuego a nivel nacional, de las cuales el 20% han sido decomisadas en el estado de Sinaloa.
El operativo sucede en un contexto de recrudecimiento en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en México, impulsado por la constante presión política y judicial de Estados Unidos para frenar el flujo de fentanilo y la violencia de las organizaciones delictivas transnacionales.
HVI