Con rostros pálidos, heridas al rojo vivo, ropa desgarrada y miradas perdidas, cientos de personajes de ultratumba se apoderaron este domingo de las calles de la Ciudad de México. Entre criaturas del horror, “muertos” vivientes y máscaras, las calles del Centro Histórico fue el hogar de la Marcha Zombie.
Desde las 10:00 horas de este domingo, los asistentes comenzaron a reunirse frente al Monumento a la Revolución, para preparar sus caracterizaciones y participar en las actividades previas. Brochas, pintura, sangre artificial y vestuarios extravagantes formaron parte de una jornada en la que la imaginación fue tan importante como el disfraz.
La edición número 19 de esta movilización reunió a aficionados del terror, el cosplay y la cultura popular, quienes encontraron en las calles capitalinas un espacio para mostrar sus creaciones.
En la edición anterior de 2025, el Gobierno de la Ciudad de México reportó más de 120 mil participantes en la Marcha Zombie, como parte de las actividades de Día de Muertos, por lo que se espera una participación ligeramente mayor.
La convocatoria de este año, bajo la temática “Zombie Walk vs. Halloween”, incluyó actividades como una pasarela de monstruos y las llamadas batallas de aura monstruosa.
A las 16:00 horas estaba previsto el inicio del recorrido, que partiría del Monumento a la Revolución para avanzar por Paseo de la Reforma, avenida Juárez, Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle 5 de Mayo, hasta llegar al Zócalo capitalino.
El trayecto atravesaría algunas de las vialidades más concurridas del primer cuadro de la ciudad, donde los disfraces de terror contrastarían con la actividad habitual de un domingo.
La marcha no se limitó a los zombies tradicionales. La convocatoria también abrió espacio a brujas, fantasmas, monstruos y personajes de la cultura popular, en una mezcla de referencias cinematográficas y creaciones propias. El resultado fue una celebración en la que el maquillaje y los accesorios permitieron a los asistentes convertir el horror en una expresión de creatividad y convivencia.
Detrás de los colmillos, las vendas y las heridas simuladas también hubo una causa solidaria. Los organizadores convocaron a donar alimentos no perecederos, como arroz, frijol y productos enlatados, para apoyar a familias que los necesitan mediante la organización Alimento para Todos I.A.P.
Las aportaciones fueron voluntarias y el centro de acopio se instaló frente al Monumento a la Revolución; no se recibirían donativos durante el recorrido ni en el Zócalo.
Por su parte, las autoridades capitalinas contemplaron afectaciones viales en las inmediaciones del recorrido debido al paso de los contingentes. Los reportes de movilidad señalaron como alternativas Circuito Interior, avenida Chapultepec, Eje 1 Norte, José María Izazaga y Fray Servando Teresa de Mier. Los cierres y las modificaciones a la circulación dependerían del avance de la movilización.
La Marcha Zombie volvió a reunir terror, disfraces y participación ciudadana en la antesala de las celebraciones de Halloween y Día de Muertos, combinando la invasión zombie que tomó el centro de la Ciudad de México con una invitación a la solidaridad, demostrando que incluso una horda de monstruos puede marchar por una causa.
TLS