Después de ser reclutados con engaños y pasar dos días caminando entre áreas enmontadas para huir de sus captores, dos jóvenes lograron ser rescatados por autoridades estatales y federales entre los límites de Tamaulipas y Nuevo León.
De acuerdo al colectivo Amor por los Desaparecidos, las víctimas fueron forzadas a realizar trabajos para grupos delictivos.
"Ellos vinieron o acudieron a tal lugar, pues obviamente pensando que los iban a llevar a trabajar a ese rancho. Comentan que ya estando ahí, grupos armados los sometieron y los obligaron a trabajar en monte", Edith González, presidenta Colectivo Amor.
Desarrollarse dentro de un núcleo familiar disfuncional, así como la falta de oportunidades laborales para los jóvenes, son solo algunos de los factores para que estos sean presa fácil para los grupos delictivos, refirió Edith González Treviño, presidenta del colectivo Amor, quien además señaló como preocupante el incremento de jóvenes y menores de edad de Reynosa y municipios de la ribereña que cruzan hacia los Estados Unidos de forma ilegal y que, tras ser deportados hacia México, son enviados a municipios del sur sin manera alguna de comunicarse con sus familias. Algunos de ellos no han logrado regresar a casa.
"Han sido como tres o cuatro casos que nos han dicho que lo aventaron por aquel lado y, pues, ya no tuvieron comunicación con esas personas. Entre ellos había una persona con discapacidad. El hecho de que los jóvenes tengan, les falte ese como afecto de sus padres, de su entorno familiar, pues siempre los va a llevar a querer buscar sentirse bien o ver qué producen o ver qué aportan", Edith González, presidenta Colectivo Amor.
Ante esta problemática social que cada vez es más común, González Treviño llamó a los jóvenes a ser más conscientes y desconfiados con este tipo de ofertas que pudieran ser la oportunidad para ganar dinero fácil, pero que a corto tiempo sale a relucir el riesgo que hay detrás de ellas.