Erik Hernández Cruz, un joven de 19 años de edad, desapareció la madrugada del 3 de mayo de 2026, después de salir de trabajar de un restaurante ubicado dentro de Plaza Faro, en el municipio de Orizaba, en Veracruz. Desde entonces, su familia no ha dejado de buscarlo y su caso se suma a la creciente cifra de jóvenes desaparecidos en México, un fenómeno que mantiene en alerta a miles de familias.
Su madre, Mayra Hernández Cruz, recordó con dolor cómo fue la última conversación que tuvo con su hijo antes de que saliera rumbo a su trabajo. Lo que parecía una despedida cotidiana terminó convirtiéndose en el último momento que compartieron juntos.
La emotiva despedida de Erik antes de desaparecer en Veracruz
Mayra Hernández Cruz relató que convivió con su hijo durante la tarde del 2 de mayo, horas antes de que desapareciera. Recordó que Erik se preparó para ir a trabajar como cualquier otro día, sin imaginar que no volvería a casa.
La madre del joven explicó que estuvieron conversando hasta las 4:40 de la tarde. Después, Erik se bañó, se arregló y salió de su vivienda alrededor de las 5:05 de la tarde para dirigirse a su empleo en Plaza Faro, en Orizaba.
Antes de irse, el joven le hizo una pregunta que ahora persigue a su madre todos los días.
Mayra Hernández Cruz, madre de Erik Hernández Cruz, recordó el último momento que compartió con su hijo antes de su desaparición.
“Estuvimos platicando, hasta que las 4:40 de la tarde. Se metió a bañar, se arregló y salió de la casa a las 5:05. Antes de irse, me preguntó: ‘Ma, ¿cómo me veo?’. Le dije que se veía bien. Me abrazó, me dio un beso y se fue. Ya no lo volví a ver”.
Erik salió de trabajar en Plaza Faro y nunca llegó a su casa
De acuerdo con el testimonio de la familia, la última vez que Erik Hernández Cruz fue visto ocurrió en su centro de trabajo, un restaurante ubicado dentro de Plaza Faro, en el municipio de Orizaba, Veracruz.
Tras terminar su jornada laboral, poco después de la medianoche del 3 de mayo, el joven salió con dirección a su domicilio en Ciudad Mendoza. Sin embargo, nunca llegó a casa y desde entonces no existe información oficial sobre su paradero.
La desaparición de Erik ha provocado preocupación en la región de las Altas Montañas, donde familiares y ciudadanos denuncian que los casos de jóvenes desaparecidos se han vuelto cada vez más frecuentes en municipios como Orizaba, Nogales, Río Blanco y Ciudad Mendoza.
Jóvenes de entre 17 y 25 años, entre las principales víctimas de desaparición
El caso de Erik Hernández Cruz refleja una problemática que continúa creciendo en México. Organismos nacionales e internacionales han advertido sobre el aumento de desapariciones de jóvenes, especialmente hombres de entre 17 y 25 años.
La Dra. Andrea Viviana Pochak, relatora para México y vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señaló que las desapariciones siguen ocurriendo de manera generalizada debido a los altos niveles de impunidad.
Andrea Viviana Pochak advirtió sobre la gravedad de la crisis de desapariciones en México durante la presentación de un informe de la CIDH.
“Es generalizada, indiscriminada y continúa ocurriendo por los altos niveles de impunidad. Al cierre del informe de la comisión en 2025, el país registraba más de 128 mil personas desaparecidas, y se estimaba la existencia de alrededor de 70 mil cuerpos bajo custodia del Estado sin identificar”.
Actualmente, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabiliza 134 mil 330 personas desaparecidas en México, una cifra que continúa aumentando día con día y que mantiene a miles de familias buscando respuestas.
“Mi hijo es muy noble”: así describen familiares a Erik Hernández
Familiares y amigos describen a Erik Hernández Cruz como un joven trabajador, apasionado por el deporte y comprometido con ayudar a otros jóvenes de su comunidad. Recientemente había comenzado a trabajar como cocinero para ahorrar dinero y continuar impulsando un gimnasio de boxeo que utilizaba para apoyar a adolescentes.
Su madre aseguró que Erik dedicaba gran parte de su tiempo a promover actividades deportivas entre jóvenes con problemas personales o familiares, con el objetivo de alejarlos de situaciones de riesgo.
Mayra Hernández Cruz habló sobre la personalidad y los proyectos que tenía su hijo antes de desaparecer.
“Mi hijo es un chico muy noble, muy trabajador. Le gustaba mucho el deporte y ayudaba a los chavos a hacer deporte. Él tiene un gimnasio de boxeo, que lo hizo para apoyar a los chicos con problemas para que encontraran un lugar para entrenar y fueran a sacar todo”.
Familia denuncia presunta ineficiencia de autoridades tras la desaparición
La familia de Erik Hernández Cruz también denunció presunta falta de respuesta por parte de las autoridades, pues aseguran que la desaparición fue reportada pocas horas después de que ocurrió.
Pese a la rapidez con la que acudieron a denunciar el caso, sus familiares afirman que continúan enfrentando incertidumbre y desesperación ante la falta de resultados sobre el paradero del joven de 19 años.
Mientras continúan las búsquedas, el caso de Erik se ha convertido en otro símbolo de la crisis de desapariciones que golpea a Veracruz y al resto del país.