El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha dado a conocer el hallazgo de una ciudad maya enterrada en la selva. “Minanbé”, como ha sido nombrada por los arqueólogos responsables del descubrimiento, se ubica al norte de la Biosfera de Calakmul, al este del estado de Campeche.
El hallazgo de esta ciudad maya fue liderado por el arqueólogo esloveno Ivan Šprajc.
Minanbé, que significa “no hay camino” en maya, habría florecido en el periodo Clásico Tardío-Terminal.
Una ciudad maya enterrada en la Reserva de la Biósfera de Calakmul
En Campeche se ubica la Reserva de la Biósfera de Calakmul, una zona de 723 mil hectáreas. Desde el decreto que le vio nacer en 1989, es considerada la segunda mayor extensión de bosques tropicales de América, solo detrás del bosque del Amazonas.
Esta reserva no solo es el repositorio de múltiples especies silvestres que de otra forma estarían en riesgo de desaparecer. También es el sitio donde aún yacen escondidos múltiples tesoros que dejó la civilización maya.
Ahora, un equipo liderado por el esloveno Ivan Šprajc ha descubierto la ciudad virgen de Minanbé. Esta ciudad habría florecido a finales del periodo Clásico Tardío, que va de los años 600 a 900 d.C.
La ciudad se ubica en las Tierras Bajas Mayas Centrales, un paisaje albergó una población de entre 9 y 11 millones de personas, durante los siglos VII y X de nuestra era. Como múltiples hallazgos hechos en los últimos años en la selva maya, Minanbé fue encontrada gracias a la tecnología LiDAR.
Semejante al radar, que emplea sonidos para ubicar objetos en el espacio, el LiDAR emplea miles de pulsos de láser para medir distancias. Una ventaja sustancial de esta tecnología es que permite medir un terreno y sus diversas capas, sin que le estorben los árboles y el resto de la flora circundante.
No es necesario destruir un bosque para realizar la búsqueda de un sitio arqueológico. En cambio, solo hay que cartografiar un área con LiDAR desde una aeronave y después buscar en el terreno lo que ya se encontró en el mapa.
Arqueólogos y comunidades colaboran en hallazgo de ciudad maya
Según explicó el INAH en un comunicado, los arqueólogos y los trabajadores de la comunidad de Constitución abrieron una brecha a lo largo de cinco kilómetros. Una vez abierto el camino, avanzaron en cuatrimotos y luego caminaron una distancia semejante selva adentro.
Al respecto, Ivan Šprajc declaró que era una buena señal la ausencia de antiguos senderos madereros, lo que sugería que se trataba de terreno virgen, que no había explorado previamente. El arqueólogo del Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias dijo:
“En comparación con otros lugares en los que hicimos recorridos de superficie, aquí el acceso resultó mucho más difícil; sin embargo, en los últimos tres años, es el primero que encontramos intacto, no hay calas de saqueo. Fue un descubrimiento, una gran sorpresa que nos llevamos”.
El especialista explicó que el área de difícil acceso los motivó a nombrar Minanbé a la ciudad soterrada:
“Por eso elegimos el nombre de Minanbé, que proviene del maya yucateco (mina’an, no hay, y be, camino). Así, seguimos la tradición en la arqueología maya de denominar algunos sitios según alguna característica del lugar o en alusión a las circunstancias del descubrimiento”.
Los arqueólogos Atasta Flores Esquivel, Israel Chato López, Quintín Hernández Gómez y Vitan Vujanović fueron responsables del reconocimiento del sitio, donde buscaron el asentamiento de 15 hectáreas que el LiDAR reveló que seguía bajo la capa forestal.
Una ciudad importante en el siglo IX
En Minanbé hallaron varias estelas que sugieren que fue una comunidad de importancia hacia el siglo IX de nuestra era, poco antes de que la región fuese abandonada. Especialmente importante resultó ser la Estela 1, que incluye la fecha 5 ajaw (equivalente al año 849 d.C.). Al respecto, el mexicano Quintín Hernández explicó:
“Esto es una clave importante porque podemos pensar que todo el conjunto de monumentos o algunos fueron erigidos para ese momento del Clásico Terminal, cercano al abandono de los sitios de la región, que sucedió en el siglo X d.C.”.
La Estela 1, el primer monolito que halló el equipo, tiene grabada una escena de decapitación. También fueron hallados 14 monumentos, algunos de ellos con elementos iconográficos y textos jeroglíficos.