Tras Explosión de Pipa en Iztapalapa, Mamá de Jazlyn Pide Ayuda para Seguir Tratamiento en EUA
La niña sobrevivió tras ser protegida por su abuela, Alicia Matías, durante el estallido de la pipa

La niña sobrevivió tras ser protegida por su abuela, Alicia Matías, durante el estallido de la pipa

A un año de la explosión de una pipa de gas en el puente de la Concordia, en Iztapalapa, algunas víctimas enfrentan obstáculos para volver a la normalidad. Es el caso de Jazlyn Azulet, la niña de dos años que sobrevivió a la tragedia, gracias a que su abuela Alicia Matías, quien la protegió con su cuerpo.
Durante la misa que se realizó hoy para recordar a la señora Alicia, sus familiares refirieron que lidian con el dolor de su ausencia. Sin embargo, a ese duelo se suma la preocupación por no poder brindar una recuperación óptima a la niña, debido a que las autoridades consulares negaron la renovación de la visa de Cinthya Yazmín Carrillo, mamá de Jazlyn.
Cinthya reveló al equipo de N+ que desde hace seis meses trata de obtener ayuda para lograr el trámite y poder viajar a Estados Unidos, y así seguir el tratamiento de la pequeña, ya que presenta secuelas por el accidente.
En México aseguraban que la menor podría perder sus extremidades, pero con la ayuda de la Fundación Michou y Mau, Jazlyn fue trasladada a Galveston, Texas, donde fue operada con éxito en varias ocasiones. Pero tras su alata y regreso a México, su seguimiento fu interrumpido por el problema de la visa.
De acuerdo con su mamá Cinthya Yazmín, las autoridades del Consulado le indicaron que desconocían su caso y que no tenían ninguna información sobre el accidente de la pipa y, por lo tanto, “no era candidata a una renovación”.
La niña sobreviviente al accidente requiere con urgencia la liberación de tejidos de una mano, ya que ha dejado de crecer y la rigidez de estas células están provocando una deformación, “(Los tejidos) le están volteando la manita”, afirmó.
Los seres queridos de la menor afectada señalan que están desesperados ante la falta de ayuda. Tratan de conseguir que los especialistas estadounidenses puedan viajar a la Ciudad de México, no obstante, es una odisea conseguirlo. Además, aseguran que la empresa Silza, dueña de la pipa que provocó el accidente, no se ha hecho responsable de la reparación del daño.
EPP