El actual fenómeno de El Niño se perfila como el más fuerte que se haya registrado en la época moderna. Este calentamiento cíclico y natural del océano Pacífico, que solo modifica los patrones de lluvia globales, se ha aliado con el cambio climático y ha roto un récord para la temperatura promedio más alta jamás registrada en el océano: 21.1 grados centígrados.
El Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S) pertenece al sistema de monitoreo climático del programa espacial de la Unión Europea (UE). Entre sus funciones se encuentra la recopilación de datos sobre las temperaturas promedio del mar. Desde 1979, este servicio ha sido testigo del innegable aumento en las temperaturas globales.
Este lunes, la agencia ha anunciado que el sábado 22 de agosto se rompió un récord en la temperatura del océano. El anterior récord se había impuesto en marzo del 2024, cuando se alcanzaron los 21.09 grados centígrados. Este sábado 22 de agosto, la temperatura promedio de las aguas rebasó esta marca por dos centésimas para quedar en 21.1 grados. Al respecto, el C3S señala que esta marca se impone en un contexto de “calentamiento continuado a largo plazo de los océanos del mundo” que se ha aliado con “un fenómeno extremo de El Niño en el Pacífico tropical”.
La más reciente manifestación de El Niño ha despertado alarmas en los servicios de meteorología alrededor del mundo por su capacidad para provocar eventos extremos en distintas regiones del planeta. Los expertos consideran que su presencia podría convertir el 2027 en el año más caluroso que se haya registrado.
Tanto sus efectos en el mar como su potencial para trastocar el clima en los continentes se deben a la retroalimentación que ha tenido con el cambio climático. Ante la gravedad actual de El Niño, climatólogos han advertido que este y el próximo año sean apenas una muestra de los niveles de calor que podrían alcanzarse de forma habitual a finales de la década del 2030.
Los climatólogos Zeke Hausfather y Andrew Dessler han calculado que El Niño sería capaz de provocar un aumento medio de las temperaturas de 0.3 grados en 2027. Al respecto, Dessler, profesor en la Universidad Texas A&M, advirtió a la agencia AFP: “Es como un adelanto del futuro”.
Según explicó, un aumento de tal magnitud solo sería previsible hasta 2037. Según sus cálculos, la mayor parte de este calentamiento se concentrará en el Pacífico ecuatorial.
Mike McPhaden, investigador en el Laboratorio Ambiental Marino del Pacífico de la NOAA, ha obtenido estimaciones similares: “No es inconcebible que 2027 pueda situarse 1.7 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales”.
No obstante, los datos recopilados por el Servicio de Cambio Climático Copernicus indican que los estragos iniciales de la actual oleada de El Niño ya están aquí. Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, apuntó a la agencia EFE que este nuevo récord “es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez mayor”. Y añadió: “El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por el ser humano”.
Los principales afectados por estos cambios súbitos en las temperaturas oceánicas son los ecosistemas marinos, así como las comunidades costeras. Al respecto, la científica señaló:
“El número de días de olas de calor marinas a nivel mundial se ha más que triplicado desde principios de la década de 1990, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre los ecosistemas marinos y las comunidades que dependen de ellos”.
Con información de EFE y AFP