Presley Gerber, hijo de la supermodelo Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber, viajó a México en marzo para recibir un tratamiento contra las adicciones con ibogaína, unos seis meses antes de su muerte, ocurrida el domingo 20 de septiembre a los 27 años.
El modelo estuvo en una clínica de bienestar ubicada en Cancún; ahí recibió ibogaína, una sustancia psicodélica de origen natural que se usa de forma experimental para tratar problemas de adicciones.
Presley documentó el momento en sus redes sociales. Publicó un video grabado en Cancún, minutos antes de recibir la dosis, en el que aparece de pie en un jardín mientras una mujer toca suavemente su rostro y frota sus manos.
En el texto que acompañó el video, el modelo admitió que sentía un miedo profundo antes de comenzar. Contó que se repetía mantras como "ámate a ti mismo" y que confiaba en que había algo más grande que él guiando el proceso.
También habló de su deseo de que fuera la última vez que necesitara buscar ayuda por sus adicciones: "Rezo para que sea la última vez que tenga que volver".
La ibogaína ha llamado la atención por su posible uso en personas con dependencia de opioides, alcohol y otras sustancias. Esta sustancia es ilegal en Estados Unidos, mientras que en México su posesión y administración están permitidas. En el Reino Unido, se considera un tratamiento experimental sin licencia.
Presley murió dentro de un centro de rehabilitación en Estados Unidos; las autoridades no han informado la causa.
El modelo compartió en varias ocasiones su experiencia con la depresión y el consumo de sustancias. En 2023, en el podcast Studio 22, dijo que cuidar la salud mental era un trabajo constante y que quería usar su historia para ayudar a otras personas en situaciones similares.