La actriz Daveigh Chase, recordada por interpretar a la aterradora Samara Morgan en El Aro (2002) y por poner voz a Lilo en Lilo & Stitch de Disney, murió el pasado 16 de junio en Los Ángeles a los 35 años.
Ahora, meses después de su fallecimiento, sus padres se encuentran enfrentados en los tribunales por el control de su herencia.
La causa oficial de su muerte, según determinó la Oficina del Médico Forense del Condado de Los Ángeles, fue síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), con consumo crónico de sustancias como condición contribuyente.
Su novio, Roy Hernandez, había informado inicialmente que la actriz padecía meningitis y una infección sanguínea que derivó en una sepsis.
En los años previos a su muerte, la exestrella infantil vivía en situación de calle en el centro de Los Ángeles, en la zona de Skid Row, tras un largo periodo marcado por las adicciones.
Su expareja describió que, "después de una infancia difícil y una dolorosa ruptura con su familia", Daveigh fue víctima de acoso y luchó por encontrar seguridad y estabilidad.
Pese a las dificultades de sus últimos años, Chase dejó un patrimonio estimado en 400 mil dólares en bienes personales. Al no existir testamento, la distribución de la herencia quedó sujeta a las leyes de sucesión intestada de California, que otorgan la administración del patrimonio a los padres cuando no hay cónyuge ni hijos.
Fue justamente ese vacío legal el que abrió la pelea entre sus padres: su madre, Cathy Chase, solicitó al tribunal ser nombrada administradora del patrimonio bajo la Ley de Administración Independiente de Sucesiones, además de pedir la aprobación de una fianza de 400 mil dólares.
Pero John Schwallier, padre de la actriz, presentó documentos legales oponiéndose a la petición de Cathy.
En lugar de asumir él mismo el cargo, propuso a Megan Boling, una fiduciaria profesional que se describe como neutral, para hacerse cargo del patrimonio. De ser rechazada esa opción, solicitó que el tribunal designe a un administrador público.
El expediente presentado por Schwallier incluye un dato revelador sobre la historia familiar, Daveigh se emancipó legalmente de su madre siendo menor de edad, tras acusaciones de "irregularidades financieras" atribuidas a Cathy.
Desde entonces, según los documentos, permanecieron distanciadas. El propio escrito señala que la actriz estaba "distanciada" de ambos padres al momento de su muerte, motivo por el cual, argumenta el padre, debería ser un tercero neutral quien administre el patrimonio.
Schwallier, quien reside en Filipinas, ha reconocido que no veía a su hija en persona desde que ella tenía aproximadamente seis años, aunque mantenían contacto telefónico durante su infancia. "Tenía un vacío por dentro por no haber estado con ella todos estos años", declaró.
El conflicto entre los padres no solo se limita al dinero. Semanas después de la muerte de la actriz, trascendió que también existe una tensión por sus restos.
Schwallier ha manifestado su intención de reclamar parte de las cenizas de su hija, actualmente en poder de Cathy, para conservarlas en una caja en su hogar en Filipinas.
Está previsto que ambos padres comparezcan ante la Corte Superior del Condado de Los Ángeles en una audiencia programada para finales de agosto, donde un juez deberá resolver quién quedará con el patrimonio de Daveigh Chase.