Gentrificación Dispara Rentas 80% en CDMX: Frutería Pepe Cierra en Polanquito Tras 40 Años
Arantza Ocampo
La Frutería Pepe, con 40 años en Polanquito (CDMX), cierra su local histórico por el aumento de la renta de más de 80%. Se mudará a Esopo 11 para seguir operando

La familia Bonifacio, dueña de Frutería Pepe, junto a su puesto antes de ser desalojados. Foto: N+ FORO
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En la alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México (CDMX), específicamente en la cotizada zona conocida como Polanquito, una esquina con mucha historia está a punto de desaparecer. Se trata de la Frutería Pepe, un negocio familiar que durante más de cuatro décadas ha resistido entre franquicias y cafeterías de cadena.
La frutería cerrará su local original el próximo 26 de febrero de 2026, víctima de un fenómeno que afecta cada vez más a los comercios tradicionales en zonas de alto perfil: el encarecimiento de rentas derivado de la gentrificación.
Este pequeño pero querido comercio es propiedad de la familia Bonifacio, quienes han atendido a generaciones de clientes con productos frescos y trato cercano. Sin embargo, las condiciones para mantenerse en la zona se volvieron insostenibles.
El desalojo fue repentino y sin alternativas
La familia recibió el aviso de desalojo a mediados de 2023, justo cuando se aproximaba la renovación del contrato de arrendamiento. La propietaria del local no ofreció prórroga ni negociación, solo un aumento de renta que superaba el 80%.
Alejandro Gutiérrez, quien trabaja desde hace seis años en la frutería y es esposo de la dueña, recuerda cómo fue el momento:
Nos citaron supuestamente para la firma del contrato. Sin contemplar si podíamos informarnos con un abogado, si podríamos contar con un poco más de tiempo, pues ya no pudimos hacer nada.
La urgencia por no perder a su clientela los obligó a buscar otro local en la misma zona, pero pronto se dieron cuenta de que los precios eran prohibitivos.
Rentas impagables: hasta 120 mil pesos mensuales por un local
Sthefany Bonifacio, encargada del negocio e hija del fundador, detalla las cifras que encontraron durante su búsqueda de una nueva ubicación en Polanco:
Son rentas muy elevadas: 100 mil pesos, 120 mil pesos, traspasos de 3 millones, el 10% de ventas. Para algo como nosotros es imposible estar dentro de la zona local.
Este fenómeno ha convertido a Polanquito en un lugar exclusivo para grandes marcas, expulsando a negocios de barrio que antes eran el alma de la comunidad.
Un cliente fiel los ayuda a encontrar nueva ubicación en Polanco
Pese al panorama sombrío, la familia Bonifacio recibió un gesto inesperado de solidaridad. El pasado 13 de enero lograron asegurar un nuevo espacio, gracias a la intervención de un cliente habitual que conocía a la familia desde hace años.
Entre plática y plática con las personas de la situación, un cliente que se ha prestado muchísimo y ha estado al tanto de nosotros me presentó a una persona del restaurante 'Un Lugar de la Mancha'. Ahí vamos a colocarnos.
La nueva dirección será en Esopo 11, a unas cuadras de su actual local, donde compartirán espacio con un restaurante y una librería. Aunque será un reto adaptarse, esta oportunidad representa un nuevo comienzo.
"Nos vamos a expandir y vamos a luchar porque esto siga. De nosotros no se libran tan fácil, aquí vamos a estar todavía", asegura Alejandro con esperanza.
Dejar su local original representa un duro golpe emocional
El cambio de ubicación no solo representa un reto económico, también emocional. La familia Bonifacio recuerda con orgullo cómo su padre inició el negocio como un pequeño puesto en la vía pública, hasta lograr establecerse en un local fijo en la calle Virgilio.
"Es algo difícil porque es un legado de mi papá y me cuesta trabajo, porque en su momento a él le costó muchísimo. El comercio es muy pesado, muy matado. Yo creo que ahora empieza una etapa en la que me toca a mí seguir adelante e ir sembrando lo que él me enseñó", reflexiona Sthefany.
Con su salida, solo quedarán dos florerías como últimos vestigios del comercio tradicional en la zona.
Vecinos de Polanco también lamentan la pérdida
Para los residentes de Polanquito, la desaparición de la Frutería Pepe es solo un síntoma más de lo que viene ocurriendo desde hace más de una década: el reemplazo sistemático del comercio de barrio por restaurantes, bares y tiendas de lujo.
Mayte de las Rivas, presidenta de la organización vecinal La Voz Polanco, describe el cambio con preocupación:
Nuestra antigua papelería se convirtió en un restaurante, nuestra tintorería, teníamos otra frutería en la otra esquina, la tortillería, la zapatería... todo el comercio de barrio fue absorbido de esa manera.
Ahora, los vecinos deben recurrir a supermercados, donde los precios son más altos y la calidad no siempre es la mejor.
Polanquito, Roma y Condesa: barrios donde la gentrificación borra la identidad
Lo que ocurre en Polanco no es un caso aislado. Colonias como Roma y Condesa han experimentado una transformación similar, donde las altas rentas, la presión inmobiliaria y la llegada de grandes negocios están desplazando a los comercios tradicionales que daban identidad a las calles.
Frutería Pepe logró resistir durante más de 40 años. Hoy, se convierte en otro ejemplo de cómo el crecimiento urbano sin regulación amenaza con borrar el legado cultural y humano de los barrios de la Ciudad de México.
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