Detienen a Padrastro y Madre que Daban Brutales Golpizas a sus Hijos

Dos menores de ocho y 10 años recibían golpizas por parte de su padrastro; su madre era cómplice

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Heatzi Valdez Anaya

En CDMX, así es como dos niños resultaron lesionados tras ser brutalmente golpeados en la alcaldía Tláhuac. Los presuntos agresores ya están detenidos

En CDMX, así es como dos niños resultaron lesionados tras ser brutalmente golpeados en la alcaldía Tláhuac. Los presuntos agresores ya están detenidos

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Fue gracias a la denuncia de vecinos e intervención de la policía capitalina que se logró detener el terror que vivieron una menor de ocho años y su hermano de 10 años, al ser víctimas de brutales golpizas.

De acuerdo con testimonios de los vecinos, la pareja habría llegado con los pequeños a un domicilio de la Colonia Santiago Zapotitlán, en Tláhuac, hace menos de un mes.

Alertados por escuchar los abusos, intentaron acercarse a la madre de los menores.

Sin embargo; la noche del pasado martes 23 de abril, volvieron a ser testigos del abuso físico y psicológico y pidieron apoyo de las autoridades.

De forma anónima, una vecina compartió para N+ cómo escuchó cuando la menor era abusada físicamente:

Precisamente el día martes yo vengo bajando como 10:30 casi las 11:00 de la noche y escucho que estaban golpeando a la niña y la niña suplicaba que le dejara de pegar, le decía 'papá ya no me pegues' y él le decía 'cállate porque te va a ir peor'.

La madre de los menores y su pareja identificada como Ángel Jesús "N" fueron detenidos.

Ambos niños quedaron bajo resguardo de las autoridades para ser atendidos por las lesiones presentadas.

Los vecinos contaron qué había en la habitación:

Había cables, había listones, los dardos en la pared con sangre, con todo lo que le pegaba, una tabla con la que le pegaba en la espalda al niño, en los brazos, en la cara; a la niña le pegó con la tabla en la cara, la azotaban al suelo y la agarraba a patadas como si fuera un costal.

Al lugar acudieron las autoridades, pero dejaron sin resguardo ni sellos la habitación.

Los denunciantes temen que pese a la brutalidad ejercida, el hecho quede impune:

La niña se está debatiendo entre la vida y la muerte y no es justo que los dejen salir. Que paguen lo que tienen que pagar.

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