Trump Viaja a China para Reunirse con Xi en Medio de Guerra en Irán y Presión Inflacionaria

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El presidente Donald Trump viaja a China para reunirse con Xi Jinping, en una visita marcada por la guerra en Irán y el aumento de la inflación en su gobierno

Taxistas de AICM Convocan a Mega Movilización; Grupo Aeroportuario les Informa Mejora.

Taxistas de AICM Convocan a Mega Movilización; Grupo Aeroportuario les Informa Mejora. Foto: Reuters.

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El presidente estadounidense, Donald Trump, viaja a Pekín para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, en una visita que espera que sea fructífera pese a las tensiones por Taiwán, la guerra en Medio Oriente, así como la incertidumbre en el comercio mundial y la inteligencia artificial.

Horas antes de su arribo, la potencia oriental ya le dio la bienvenida oficial. Pero el republicano no quiere que la guerra contra la república islámica, un estrecho aliado de China, arruine la fastuosa recepción que le brindará Xi el jueves y el viernes.

"Tendremos una larga conversación al respecto", dijo este martes a periodistas en su partida de la Casa Blanca. Luego afirmó todo lo contrario: "Tenemos muchas cosas que discutir. Y no diría que Irán sea una de ellas".

Aunque a Trump le gusta proyectar una imagen de fortaleza, la visita ocurre en un momento delicado para su presidencia, ya que su popularidad en el país se ha visto lastrada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y por el aumento de la inflación como consecuencia de ese conflicto.

El mandatario estadounidense busca una victoria con la firma de acuerdos con China para que compre más alimentos y aeronaves, y afirma que hablará con Xi sobre comercio "más que sobre cualquier otra cosa".

"Somos las dos superpotencias", manifestó Trump a los periodistas al salir de viaje. "Somos la nación más fuerte del planeta en términos militares. Se considera que China es la segunda", añadió.

Video: Donald Trump Pide Al Presidente de China que No Suministre Armas a Irán.

De camino, dijo que le pedirá a su homólogo chino que "abra" el gigante asiático a las empresas estadounidenses para que "personas brillantes puedan hacer su magia" y elevar el desarrollo del país asiático. Aparentemente se refería al séquito de empresarios millonarios que lo acompañan, entre ellos Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Kelly Ortberg (Boeing).

Se trata de la primera visita a China de un presidente estadounidense desde la que él mismo realizó en 2017.

¿Qué espera conseguir EUA en China?

El gobierno de Estados Unidos espera iniciar el proceso para establecer una "Junta de Comercio" con China a fin de abordar las diferencias entre ambos países. La junta podría ayudar a evitar la guerra comercial que se encendió el año pasado tras los aumentos en los aranceles implementados por Trump, una medida a la que China respondió mediante el control de tierras raras. Eso condujo a una tregua de un año el pasado octubre.

Pero el mandatario norteamericano llega a Beijing en un momento en que Irán sigue dominando su agenda interna. La guerra ha provocado el cierre de facto del estrecho de Ormuz, dejando varados a buques cisterna que transportan petróleo y gas natural, y haciendo que los precios de la energía se disparen a niveles que podrían afectar el crecimiento económico mundial. 

El presidente de Estados Unidos declaró que Xi no necesitaba ayudar a resolver el conflicto, aunque el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, estuvo en Beijing la semana pasada.

"Tenemos muchas cosas que discutir. No diría que Irán sea una de ellas, para ser sincero, porque tenemos a Irán muy bajo control", comentó Trump a la prensa antes de partir.

Por otro lado, considera que el gobierno chino no había causado "problemas" por el bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes. Afirmó que su homólogo "es alguien" con quien se lleva "bien". "Creo que verá que van a pasar cosas buenas", agregó.

Detrás de su optimismo, las dos principales potencias mundiales libran una competencia encarnizada en los ámbitos militar, diplomático, tecnológico y económico.

"La cumbre parecerá cortés en la superficie, pero en el plano táctico será un partido de rugby en el que cada parte querrá tomar ventaja", explicó Melanie Hart, especialista en China del Atlantic Council.

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ASJ

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