Un juez federal ordenó a la admnistración del presidente Donald Trump que restablezca el acceso de CNN, MS NOW y Politico a la Casa Blanca, tras haber sido vetados de las instalaciones oficiales por orden del mandatario.
La cadena de noticias estadounidense informó de la determinación del juez Timothy Kelly, quien emitió el fallo en los primeros minutos del jueves, tiempo de Washington D.C. (medianoche del miércoles, horario del centro de México).
Se trata de una orden de restricción temporal de 14 días que ordena a la Casa Blanca que devuelva, restituya y restablezca "de inmediato" las credenciales de prensa de los empleados de los tres medios de comunicación.
Kelly escuchó en una audiencia los argumentos de los tres medios de comunicación, cuyo veto fue anunciado por el mandatario desde el pasado viernes, pues acusó que difundieron "noticias falsas".
Al día siguiente, a los periodistas de cada medio se les negó el acceso a los terrenos de la Casa Blanca, y para el lunes, CNN, MS NOW y Politico demandaron al gobierno federal, pues argumentaron que la prohibición era una violación de sus derechos de la Primera Enmienda. En su querella, pidieron que se suspendiera o bloqueara por completo el veto.
Ayer, el Departamento de Justicia afirmó que Trump tenía derecho de negar el acceso a CNN, MS NOW y Politico, bajo el argumento de que su cobertura negativa era peligrosa para el país y se privilegió la "seguridad nacional".
Los medios argumentaron que fueron singularizados por el contenido de su cobertura; en otras palabras, discriminación por punto de vista, y calificaron el veto como una "flagrante violación" de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
Timothy Kelly fue nominado por Trump en 2017 y actualmente se desempeña como juez del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia.
El juzgador ordenó restablecer el acceso de un periodista de CNN en un caso similar en 2018.
En la comparecencia de este miércoles, Kelly comenzó la audiencia recordándoles a ambas partes que está obligado a aplicar los precedentes del caso.
Los fallos en dos demandas anteriores sobre el acceso de la prensa —incluido uno que llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos— dejaron claro que los periodistas tenían derecho a una oportunidad de ser escuchados antes de que se les revoquen sus acreditaciones de prensa.
El abogado del Departamento de Justicia Michael Velchik ha argumentado que los fallos en los casos anteriores fueron erróneos.
"Tal vez lo fueron, tal vez no, pero actualmente como juez de distrito tengo que aplicarlos", señaló Kelly.
Los argumentos comenzaron con Theodore Boutrous Jr., abogado de los medios, quien calificó la prohibición como un "castigo sin precedentes e injustificado" y dijo que no había "ni un atisbo de debido proceso".
Velchik reiteró al tribunal que "el acceso a la Casa Blanca es un privilegio, no un derecho", como ha marcado la narrativa de la Casa Blanca desde el veto.
"El presidente debería poder tomar medidas inmediatas para proteger la seguridad nacional", añadió.
El gobierno alega que tiene el derecho de decidir quién puede poner un pie en la Casa Blanca.
En un escrito presentado a última hora del martes, los abogados del gobierno argumentaron que el veto no viola la Primera Enmienda, la cual garantiza el derecho a una prensa libre. Sostuvieron que los medios, en su cobertura, violaron "estándares de profesionalismo y decoro que se esperan de quienes tienen acceso al complejo de la Casa Blanca, como traficar con falsedades verificables sobre seguridad nacional y otros temas y al publicar información sensible o confidencial".
El gobierno pasó luego a detallar cartas que se enviaron a cada medio y que identificaban "una lista no exhaustiva de incidentes de reporteo, incluidos aquellos que han amenazado la seguridad nacional y difundido falsedades".
Los "incidentes de reporteo" citados en el escrito incluían un reporte de CNN sobre "detalles de construcción 'ultrasecretos' relacionados con el búnker del Ala Este"; un reporte de MS NOW "sobre una presunta investigación por filtraciones"; y la publicación por Politico de "un documento que detalla el financiamiento para el salón de baile de la Casa Blanca que contiene descripciones intrincadas de cómo el Servicio Secreto invertiría en mejoras de seguridad".
Se dieron más ejemplos en cartas individuales. La carta a Politico detalló seis incidentes de reporteo, incluido citar en junio las palabras de un "alto funcionario del gobierno… al que se le concedió el anonimato" que hablaba sobre si un acuerdo preliminar pondría fin al conflicto con Irán.
Ese elemento parecía hacer referencia a una sesión informativa organizada por la Casa Blanca, en la que un funcionario informó a reporteros bajo condición de anonimato conforme a reglas establecidas por la propia Casa Blanca. Varios medios más también reportaron los comentarios del funcionario.