La posibilidad de alcanzar un acuerdo arancelario entre México y Estados Unidos se estancó o cuando menos se ralentizó tras la negativa, por segunda ocasión, del secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick.
El funcionario se encargó de "frustrar" las negociaciones ya avanzadas para reducir gravámenes sobre el acero, aluminio y los automóviles a cambio de beneficios por parte de México, informó The Wall Street Journal.
Según las fuentes del medio, el freno de los avances fue debido a desacuerdos sobre los gravámenes estadounidenses a los vehículos y los metales, según el diario.
Lutnick se ha opuesto a reducciones significativas del arancel del 25% a los automóviles mexicanos y de los gravámenes del 50% al acero y el aluminio, y rechazó rebajas de los aranceles a los productos terminados fabricados con acero y aluminio, añadió el Journal.
Esta presión viene de la industria nacional estadounidense, que ha dicho a la administración Trump que reducir los aranceles perjudicaría a las empresas y provocaría el despido de trabajadores.
Funcionarios de ambos países, negaron que las negociaciones se hubieran estancado. El subsecretario de Comercio de México, Luis Rosendo Gutiérrez, dijo al medio que había avances en las negociaciones.
Por su parte, un vocero del Departamento de Comercio estadounidense declaró al periódico que el organismo mantenía un diálogo constante con México sobre comercio.
En ese sentido, el diario afirmó que la presencia de Lutnick afecta la labor del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, que ha liderado la negociación con México.
La importancia de un acuerdo en este tema, señala el Journal, es porque "allanaría el camino para nuevas conversaciones sobre la renovación del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC)".
ICM