El exceso de velocidad de dos conductores estuvo a punto de provocar una tragedia en los cruces de Esteban Alatorre y Pedro Tamez, en la colonia San Juan de Dios, donde, tras un fuerte impacto, un vehículo terminó encima de otro.
El choque provocó que una mujer de 24 años, quien viajaba como copiloto y llevaba en brazos a su bebé recién nacido, golpeara con el rostro el parabrisas hasta romperlo. Paramédicos de Cruz Roja y del SAMU acudieron al lugar para brindarles las primeras atenciones.
De acuerdo con la valoración de los socorristas, la mujer y su hijo presentaban lesiones que, en una primera revisión, no fueron consideradas de gravedad, por lo que tanto ella como su esposo firmaron el desistimiento para ser trasladados a un puesto de socorros.
Ricardo Vera, paramédico de Cruz Roja Guadalajara, explicó: “Recibió un impacto directo contra el parabrisas, ya que nos comenta que no traía el cinturón de seguridad; traía en sus brazos a un bebé de 40 días de nacido. Entonces, él también sufre una lesión, una contusión en el área del rostro y cráneo”.
Las piezas de ambos vehículos quedaron sparcidas por todo el pavimento, como consecuencia de la fuerza del impacto.
Al respecto, Ricardo Vera advirtió sobre la necesidad de realizar estudios complementarios a los afectados: “Obviamente, por la alta energía que hubo en este accidente, pues sí se les recomienda que les realicen una tomografía para su seguimiento y descartar cualquier lesión”.
Elementos de Vialidad permanecieron en todo momento en la escena de los hechos para realizar el peritaje correspondiente y deslindar responsabilidades.
Aunque en esta ocasión no hubo víctimas que lamentar, tanto la mujer como el bebé deberán someterse a estudios de extensión o exámenes complementarios para descartar posibles daños ocultos derivados del traumatismo.