Se pegan en la piel, en los lentes y a veces pican; se llaman trips y en las últimas semanas, habitantes de la Ciudad de México han denunciado en redes sociales la presencia de estos insectos en distintas zonas de la capital del país.
Han comenzado a generar sorpresa y molestia entre los habitantes, quienes reportan encontrarlos en calles arboladas, sobre la ropa y, en algunos casos, cerca de los ojos. En redes sociales, varios usuarios han identificado a estos organismos como trips, un grupo de insectos diminutos cuya aparición ha despertado dudas sobre su comportamiento, su relación con los árboles y las posibles causas de su proliferación.
Las quejas también apuntan a colonias como Narvarte y la Del Valle, en la alcaldía Benito Juárez, o en calles de la colonia Roma, de la Cuauhtémoc, donde algunos usuarios aseguran haber notado mayor presencia de estos insectos.
“Ya me cayeron y son supermolestos. No sabía que hay plaga en la ciudad”, señaló un usuario en X para expresar su hartazgo ante la presencia de estos insectos, sumándose a las molestias urbanas de la capital.
¿Qué son los trips y por qué aparecen?
La presencia de estos diminutos insectos ha fascinado por décadas a especialistas, quienes se enfocan en el estudio de los insectos, particularmente de los trips, que proliferan en árboles, plantas y flores de las ciudades, hasta en cultivos.
El biólogo y entomólogo Alberto Escobar Domínguez explicó a N+ qué son estos insectos y por qué han comenzado a proliferar en diversas áreas de la CDMX en las últimas semanas.
“Son tan pequeños que caben por la cabeza de una aguja. Pertenecen al orden Thysanoptera, cuya principal característica es que presentan alas cubiertas de flecos o de pelos en todo el borde. Su tamaño es muy pequeño, de aproximadamente un milímetro o quizá un poco más”, explicó el especialista, conocido como El Entomólogo en su página de Facebook, donde cuenta con más de 120 mil seguidores.
Señaló que en días recientes se habla mucho de la presencia de estos insectos, principalmente en las zonas urbanas de la CDMX, esto se pudiera justificar primero por la presencia de las lluvias y vientos. Estas condiciones climáticas, dijo, favorecen que se propaguen más rápido de lo normal.
Otra de estas posibles causas es el viento. Explicó que los vientos los arrastran de las plantas hacia diferentes lados, principalmente en sus etapas más adultas, pues solo los trips más maduros, de 15 días de vida, pueden volar.
Escobar Domínguez explicó que su proliferación en esta temporada no significa necesariamente que haya una plaga en la Ciudad de México, sino que las condiciones climáticas de la estación ayudan a que se reproduzcan con mayor velocidad, pero considerando que solo tienen 15 días de vida, no representan ningún riesgo.
“Que estén presentes en las calles o en los parques no quiere decir que necesariamente sea una plaga ni que sea alguna emergencia, solo habla de una presencia mayor en las plantas de las zonas urbanas. Puede ser un fenómeno estacional, algunas de estas especies pueden aumentar su cantidad o en ciertas estaciones del año, principalmente cuando las temperaturas le son más favorables… Con altas temperaturas y lluvias”, explicó.
Además, descartó que los trips transmitan alguna enfermedad. Sin embargo, explicó que, como mecanismo de defensa, podrían picar o emitir saliva que provoca una picazón temporal sin riesgo permanente.
“Los trips son insectos que se alimentan 100% de los fluidos vegetales o de las plantas, no se alimentan de sangre, no se alimentan de carne. Lo que sí puede llegar a pasar es que, al tener un aparato bucal raspador y succionador y tener alguna sustancia en su saliva que le ayuda a digerir estas sustancias, al estar en contacto con la piel y en un mecanismo de defensa, el insecto llegue a picar la piel humana, pues la piel va a reaccionar provocando una picazón, enrojecimiento, algo muy pasajero; es solamente la reacción del cuerpo ante la sustancia”, detalló el biólogo egresado del Colegio de Posgraduados.
“Pero en ningún momento pueden transmitir enfermedades, el daño es muy pequeño y pasajero. Si llegan a entrar al ojo, pueden causar alguna irritación; el insecto es lo último que está buscando, es causar un daño a los humanos”, defendió.
Para controlar este tipo de insectos, explicó, se pueden utilizar mallas de colores con pegamentos de los que estos insectos se podrían pegar al sentirse atraídos por ellos, además de repelentes con extractos naturales como chile o ajo.
El biólogo y entomólogo dijo que otro elemento del equilibrio de estos microecosistemas es permitir el desarrollo de las cadenas que se alimentan de estos pequeños insectos, tal como organismos parasitoides, hongos e incluso las catarinas.
Finalmente, compartió que los trips se sienten atraídos por ropa de color azul y amarillo, por lo que si este día elegiste ese color, no te sorprenda si te llegas a encontrar con estos insectos en la ropa.
TLS