Alarma Presencia de Pez Diablo en Río La Silla en Guadalupe, Nuevo León
La aparición de este animal originario del Amazonas representa un peligro para la fauna nativa, así como para el ecosistema

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La aparición de este animal originario del Amazonas representa un peligro para la fauna nativa, así como para el ecosistema

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Ambientalistas, especialistas y pescadores deportivos se unieron para combatir la presencia del pez diablo en el Río la Silla, en el municipio de Guadalupe, Nuevo León. Esta especie es originaria del Amazonas y representa un riesgo para los animales nativos de este punto.
La llegada de este pez a Nuevo León no es algo nuevo, pues se detectó por primera vez en 2017 en la Presa La Boca, en el municipio de Santiago. Con el paso del tiempo, el pez diablo logró llegar hasta el Río la Silla. El ambientalista Dilex Sánchez explicó que esta situación pudo ser causada por un humano, ya que posiblemente alguien tiró al río los peces que tenía dentro de una pecera.
El principal problema con el pez diablo es que se adueña del territorio, desplaza a los peces nativos y rompe el equilibrio de la zona. El especialista mencionó que si no se controla este problema a tiempo, podrían desaparecer varias especies de animales que siempre han vivido en este río.
Estos peces tienen escamas muy duras que parecen una armadura y suelen excavar en la tierra para hacer sus nidos. Este comportamiento provoca que las orillas se vayan desgastando y con el tiempo la tierra se caiga, lo que podría llegar a cambiar el rumbo del agua que pasa por el Río la Silla.

Para combatir la plaga, los especialistas y pescadores comenzaron con las labores necesarias y con un registro. Dante Cedillo, de la agrupación Plecontrol, comentó que esta labor no era sencilla porque los peces se esconden en cuanto ven que empiezan a sacar a los primeros.
El biotecnólogo y ecólogo Adrián Lozano mencionó que medir y registrar el tamaño de cada pez diablo ayuda a saber qué edad tienen, a que especie exacta pertenecen y cómo se están reproduciendo en la zona.
Este grupo de especialistas buscarán sumar el apoyo de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León para poder combatir de manera más rápida al pez diablo. El objetivo principal es tener un mejor control sobre esta especie, reducir los daños lo más pronto posible y cuidar a los animales que viven en el río antes de que sea demasiado tarde.