Día del Café: ¿Hace Daño Tomarlo Diario? Esto Dice la Ciencia
El café ha pasado por épocas de mala fama, pero en los últimos años se ha visto reivindicado por la ciencia médica; estos son sus beneficios

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El café ha pasado por épocas de mala fama, pero en los últimos años se ha visto reivindicado por la ciencia médica; estos son sus beneficios

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Hubo un tiempo en que los médicos eran enemigos públicos del café, a pesar de que lo tomaban en exceso. Le atribuían ser responsable de agruras, de la gastritis y de dañar el corazón. En el Día del Café te contamos cómo todos estos mitos fueron desmentidos y qué opina la ciencia en 2026 sobre sus beneficios reales.
Hace treinta años, a los doctores no les temblaba la mano a la hora de prohibir el café. Contrario a lo que podrían creer algunos, la ciencia no yace en verdades inmutables. Por el contrario, la ciencia no solo permite, sino que se beneficia de las correcciones y los cambios. El conocimiento que ofrece es perfectible.
Desde que comenzó el siglo XXI, los estudios comenzaron a cuestionar lo que creíamos saber sobre el café. Poco a poco, la investigación reveló que la inmensa mayoría de los efectos perjudiciales que se le atribuían eran falsos.
Por el contrario, el consenso ahora va totalmente en la dirección contraria: ahora sabemos que una taza de americano tiene beneficios para el cuerpo. Podríamos empezar con el mito de que el café dañaba al sistema digestivo, empezando por el estómago.
El café, en realidad, lo que puede irritar es el esófago, pero no el estómago. El café tiene un pH promedio de 5. En cambio, el ácido clorhídrico del estómago tiene un pH de 1.
El pH (o potencial de hidrógeno) mide cuántos iones de hidrógeno hay en una sustancia. Los iones de hidrógeno “aman” recibir electrones. De ahí que se diga que un ácido es una sustancia a la que le gusta recibir electrones. Visto así, el café tiene algunos iones de hidrógeno sueltos, pero ni de lejos se acerca a la acidez de nuestro estómago.
Recordemos que la escala de pH es logarítmica, por lo que la distancia entre el 5 del café y el 1 de ácido clorhídrico es de 10 mil. Podemos acordar que el café poco puede hacer contra un entorno 10 mil veces más ácido.
Lo que sí hace el café en el estómago es mejorar la microbiota. Según el estudio publicado en Nature en abril del 2026, este efecto resulta útil al cerebro. Quienes toman café tienen menos estrés. El beneficio no solo se extiende al café descafeinado; incluso le supera. Según este estudio, quienes tomaban café reducido en cafeína tenían mejores resultados en pruebas de memoria.
Luego podemos pasar a los efectos generales del café sobre el cerebro. Un estudio publicado en la revista JAMA en febrero del 2026 siguió los efectos del café en 131 mil personas durante un promedio de 37 años. Aquellas personas que tomaban más café, un promedio de dos tazas y media al día, tenían un 18% menos de desarrollar demencia.
Aunque falta investigación al respecto, el estudio sugiere que la cafeína sería causante del efecto. Y este resultado también aplica para quienes toman té.

Por último, pero no menos importante, están los mitos que dibujaban una relación tóxica entre el café y el corazón. La investigación al respecto ha avanzado tanto en la última década que la Asociación Estadounidense del Corazón emitió un comunicado contundente en julio del 2026: hasta 5 tazas de café al día son seguras para nuestro organismo.
La asociación reconoce que, de hecho, el café con moderación puede traer algunos beneficios al sistema cardiovascular. Eso sí: en algunos pacientes puede causar riesgo de problemas ventriculares:
“Los ensayos aleatorizados, el tipo de diseño de estudio más riguroso y fiable, han demostrado que el consumo de cafeína a través del café se asocia con un menor riesgo de fibrilación auricular, pero también con un mayor riesgo de contracciones ventriculares prematuras”, se lee en el comunicado.
En un corazón sano, los latidos comienzan en la parte de arriba del órgano. No obstante, en algunos pacientes, algunos latidos se inician en la parte inferior del corazón. Los estudios indican que la cafeína en exceso puede desencadenar este efecto en pacientes con problemas previos. Además, cabe señalar que si uno añade azúcar al café, los beneficios se desvanecen.