El cáncer de mama puede generar dudas sobre qué cambios deben considerarse una señal de alerta y cuáles forman parte de mitos. Dolor en los senos, secreción por el pezón, el uso de sostén con varilla o incluso una mastografía son algunos de los temas que suelen provocar preocupación.
En México, el cáncer de mama representa un problema de salud pública. Durante 2024 se registraron 8 mil 451 defunciones por esta enfermedad, de las cuales 8 mil 384 correspondieron a mujeres y 67 a hombres, de acuerdo con cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Además, el cáncer de mama fue la principal causa de muerte entre las defunciones por tumores malignos.
En entrevista para N+, la ginecóloga Zuleima Sánchez explicó cuáles de las afirmaciones sobre el cáncer de mama tienen sustento y las deben descartarse, además de señalar los cambios que sí deben llevar a una persona a buscar atención médica.
Detalló que el dolor mamario no equivale por sí mismo a cáncer de mama. Uno de los motivos frecuentes de sensibilidad o molestias son los cambios hormonales relacionados con el periodo menstrual, debido a que el tejido mamario puede inflamarse y volverse más sensible.
En ese sentido, resaltó que el cáncer de mama habitualmente no provoca dolor en sus primeras etapas. El dolor puede aparecer en algunos casos avanzados, pero no debe utilizarse como único indicador para determinar si existe o no la enfermedad.
No toda secreción es consecuencia de un tumor maligno. Existen otras condiciones que pueden producirla. Sin embargo, una secreción sanguinolenta o que aparece de un solo lado debe ser revisada por un especialista.
El hecho de que exista secreción no permite establecer por sí mismo un diagnóstico de cáncer, por lo que es necesario realizar la valoración correspondiente.
"La secreción por el pezón no significa necesariamente que exista cáncer de mama. Sin embargo, sí es un dato que debe tomarse en cuenta y valorarse, especialmente cuando es sanguinolenta o aparece únicamente en uno de los senos, ya que esas características pueden considerarse señales de alerta", indicó.
Aclaró, también, que el tamaño de los senos no determina directamente que una persona vaya a desarrollar cáncer. Una mujer con poco tejido mamario también puede presentar la enfermedad, al igual que los hombres, quienes también poseen tejido mamario.
Mientras que el uso de anticonceptivos hormonales tampoco no significa que una persona vaya a desarrollar la enfermedad. La especialista señaló que algunos estudios han encontrado una relación con el uso actual o reciente de estos medicamentos, pero esto no es un factor de que sean una causa directa de la enfermedad.
El riesgo debe valorarse considerando otros factores individuales, por lo que la decisión sobre el uso de anticonceptivos debe hacerse con orientación médica.
Un golpe en la mama tampoco convierte las células del tejido mamario en cancerosas. Después de un traumatismo puede aparecer inflamación, cambios de coloración o incluso una zona endurecida temporalmente.
Si después de un golpe permanece una alteración o aparece una masa, sí es conveniente que sea revisada para determinar qué la está provocando, pero el traumatismo por sí mismo no causa cáncer de mama.
La ginecóloga, de igual manera, aclaró que no existe una relación entre utilizar un sostén con varilla y desarrollar cáncer de mama.
"Lo importante es utilizar una prenda de la talla adecuada. Un sostén demasiado ajustado puede ejercer presión sobre determinadas zonas y generar molestias o dolor, pero esto no significa que esté provocando células cancerosas".
Otro de los mitos es que la mastografía causa cáncer, pero a pesar de que utiliza radicación, las dosis empleadas son bajas. De acuerdo con la ginecóloga, el beneficio de utilizarla para detectar lesiones tempranas es mucho mayor que el riesgo asociado con esa exposición.
Por esta razón, el temor a que la mastografía provoque cáncer no debe ser un motivo para evitar el estudio cuando está indicado.
"La mastografía es una herramienta de tamizaje que puede identificar lesiones incluso antes de que sean palpables. El ultrasonido mamario puede utilizarse como complemento en determinados casos, pero no sustituye a la mastografía cuando esta última está indicada".
Cabe señalar que aunque la probabilidad de padecer cáncer aumenta con la edad y es mayor después de los 40 años, las personas jóvenes también pueden desarrollar cáncer de mama.
Por ello, conocer la apariencia habitual de los senos y consultar ante cambios nuevos es importante incluso antes de la edad establecida para los estudios de tamizaje.
FBPT