Un agente federal de migración, que estaba recluido en una cárcel del Valle del Río Grande, Texas, quedó libre tras vencerse el tiempo que podía ser retenido en esa penitenciaría.
Christian Castro, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE por sus siglas en inglés, salió la mañana de este jueves de la cárcel Carrizales-Rucker, del condado de Cameron.
Tras recuperar la libertad, abordó una camioneta y se retiró con rumbo desconocido.
El 14 de enero, Castro participó en un operativo en Mineápolis, Minnesota, durante el cual persiguió a un hombre hasta su vivienda y, presuntamente, disparó a través de la puerta, hiriéndolo en una pierna.
Castro aseguró que había actuado en defensa propia, pero las investigaciones desestimaron esa versión y fue acusado de varios cargos.
El 29 de mayo fue arrestado por alguaciles estatales en el condado de Cameron, Texas.
El estado de Minnesota solicitó su extradición, pero el gobernador de Texas, Greg Abbott, decidió no firmar la orden, argumentando si Castro podía ser legalmente considerado un fugitivo.
Esto llevó a que Minnesota acudiera a la Corte Federal de Brownsville para pedir una orden de restricción temporal que impidiera la liberación de Castro.
Sin embargo, este jueves, el juez Fernando Rodríguez Jr. negó la petición del estado de Minnesota, al considerar que no tiene suficientes elementos para tomar dicha decisión.
Ese mismo día en la tarde, la Oficina del Sheriff de Cameron, en cuya cárcel estaba Castro, informó tener conocimiento de la decisión del juez federal Fernando Rodríguez Jr. y señaló que, a la medianoche del miércoles, Castro cumpliría sus 90 días de reclusión, por lo que sería puesto en libertad siguiendo el procedimiento acostumbrado para la excarcelación de reclusos.