Arribó Mirna Vargas a la ciudad de Xalapa, Veracruz, después de 13 días caminando a orilla de carretera, desde la Ciudad de México.
La decisión de realizarlo así fue para denunciar violencia vicaria, ya que no ha visto a su hija Lioria en 2 años 11 meses.
‘Y pues ha sido muy, muy difícil el no tener un hijo yo creo que es una muerte en vida. Y sí quisiera decir a la sociedad que no podemos haber madres vivas con hijos huérfanos, es muy importante que se pueda establecer estas convivencias, siendo que no hay elementos para no tenerlas’
Afirman que su proceso legal ha sido complicado, que incluso le han cambiado 3 veces de juez, sin llegar a ningún acuerdo.
‘En tanto en denuncias que yo he puesto y que no avanzan, que están detenidas, por más que se quiere introducir elementos, no hay avance, a mí me han cambiado 3 veces de juez’
Señaló que su movimiento ha empezado a dar frutos confirmando que es necesario modificar las leyes para que la justicia sea accesible para todas las familias en México.
La señora Mirna iniciará una mesa de dialogo con las autoridades y confía que pronto podrá reunirse con su hija Lioria.