Sagitario A*, el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, experimentó recientemente un potente estallido de actividad tras devorar los objetos cósmicos a su alcance.
El festín ocurrió hace 200 años, y el satélite espacial IXPE de la NASA detectó recientemente un eco del hecho, según un estudio publicado el pasado miércoles 21 de junio en la revista Nature.
Sagitario A* (Sgr A*), que debe su nombre a su detección en la constelación de Sagitario, se encuentra a 27 mil años luz de la Tierra, en el corazón de nuestra galaxia. Fue observado por primera vez en la década de 1990 por astrofísicos y su presencia fue comprobada en imágenes hace un año.
Con una masa de alrededor de cuatro millones de soles y 13 mil millones de años de antigüedad, "siempre se ha considerado como un agujero negro inactivo", declaró a AFP Frederic Marin, del Observatorio Astronómico de Estrasburgo, quien dirigió estos trabajos.
Sgr A* se encuentra en estado de quiescencia (quieto pudiendo tener movimiento propio), como la mayoría de los agujeros negros de los centros galácticos que se han tragado toda la materia de su radio de atracción.