Artemis II Va a la Luna: Este Es el Itinerario Paso a Paso de la Misión, del Despegue al Regreso

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Elisa de Gortari | N+

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El 1 de abril despegará desde Florida la misión Artemis II que sobrevolará la Luna; te contamos paso a paso cuál será el itinerario de la cápsula Orión, desde su despegue hasta su regreso

Misión Artemis II: este es el itinerario del viaje a la Luna

Misión Artemis II: este es el itinerario del viaje a la Luna. Foto: Reuters

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La misión Artemis II despegará el 1 de abril desde Cabo Cañaveral, en Florida. Te contamos, paso a paso, el itinerario del viaje que emprenderá la cápsula Orión hasta la Luna y de regreso.

  • En el viaje de diez días, la cápsula Orión recorrerá más de un millón de kilómetros.
  • Durante el despegue y el aterrizaje de Artemis II, la nave experimentará velocidades de 40 mil kilómetros por hora.
  • Cuando pasen detrás de la Luna, los astronautas se convertirán en los humanos que más lejos han estado del planeta Tierra.

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Los primeros minutos de la misión Artemis II tras el despegue

Durante la tarde del 1 de abril, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen despegarán desde el Centro Espacial Kennedy. Para el despegue, el cohete SLS empleará 2 millones 700 mil litros de combustible, compuesto por hidrógeno líquido y oxígeno líquido.

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Estos dos compuestos provocan una fuerte reacción química que da como resultado vapor de agua.  Gran parte del volumen del cohete de 98 metros de altura se emplea únicamente en guardar el combustible que se usa en los primeros minutos del viaje.

El cohete SLS tiene como único fin que la cápsula Orión y su tripulación alcancen la velocidad necesaria para vencer la atracción gravitacional del planeta: 40 mil kilómetros por hora. Este cifra mágica, conocida como velocidad de escape, equivale a 11.2 kilómetros por segundo.

Durante su despegue, la nave debe alcanzar los 40 mil kilómetros por hora. Foto: Reuters

A los dos minutos del despegue, se desacoplarán los propulsores laterales del cohete SLS y la cápsula Orión se acercará a la órbita baja de la Tierra. Poco después se desacoplará el motor principal del Sistema de Lanzamiento Espacial, nombre en español del cohete SLS.

El primer día de Artemis II, la cápsula Orión orbitará la Tierra

No obstante, el viaje hacia la Luna no será en línea recta. Durante el primer día de la misión, la cápsula Orión orbitará la Tierra a 28 mil kilómetros por hora en una órbita alta.

A la altura del ecuador, la nave dibujará una elipse a 74 mil kilómetros de la Tierra, muy por encima de los 400 kilómetros a los que se ubica la Estación Espacial Internacional (EEI).

Ilustración de la cápsula Orión desplegando sus paneles solares mientras orbita la Tierra
Ilustración de la cápsula Orión desplegando sus paneles solares mientras orbita la Tierra. Foto: NASA

Tras 23 horas de viaje, la tripulación realizará maniobras para comprobar la movilidad de la nave, así como el funcionamiento de sus sistemas de seguridad. Este paso es indispensable, pues durante este lapso aún será posible un regreso seguro a la Tierra.

¿A qué huele el espacio? Un viaje de cuatro días hacia la Luna 

A lo largo del trayecto, la tripulación notará dos fenómenos peculiares que narró el astronauta Scott Kelly en el libro Resistencia, un año en el espacio (Debolsillo). El primero es que poco después del despegue, la nave Soyuz empezó a despedir un olor semejante al de metal quemado, como el de las bengalas en Año Nuevo. Para el astronauta, este es el olor distintivo del espacio.

Pero este no es el único olor distintivo de un vuelo espacial. Kelly también mencionó que la Estación Espacial Internacional huele a “coche nuevo”, debido a los gases que despiden los objetos de plástico. Este olor es más intenso en el espacio, debido a que las partículas permanecen suspendidas en ingravidez.

Interior de la cápsula Orión, donde dormirán los astronautas por nueve noches. Foto: NASA

El segundo fenómeno del espacio es aún más perturbador: Scott Kelly menciona que dormía en un saco que flotaba amarrado a la cubierta. Al momento de cerrar la los ojos, el astronauta percibía destellos intensos al interior de sus párpados, pero independientes de los fosfenos que todos notamos.

Estos se deben a la radiación cósmica que choca contra su retina y estimula el nervio óptico, sin que intervenga ningún rayo de luz común. Se puede anticipar que los astronautas de la Artemis II vivirán estas experiencias a las que no se puede acceder desde la Tierra.

La vuelta por la cara oculta de la Luna, lo más lejos que han llegado los humanos

La cápsula Orión cuenta con unos motores especiales para corregir la trayectoria a medida que se acerca a la Luna. En estos momentos, el satélite se ubica en su apogeo, lo que significa que se halla en el punto más lejano a la Tierra; por ello, la luna llena de este mes será una microluna.

La distancia exacta a la que estará de la Luna la tripulación de Artemis II dependerá de la fecha de lanzamiento. No obstante, la NASA calcula que en su punto de máximo acercamiento, la cápsula Orión se ubicará a casi 10 mil kilómetros de distancia, especialmente por la cara posterior de la Luna.

‘Selfie’ de la cápsula Orión durante la misión Artemis I
‘Selfie’ de la cápsula Orión durante la misión Artemis I; se esperan más fotos así con Artemis II. Foto: NASA

En ese momento, los cuatro astronautas de la misión Artemis II podrían convertirse en los humanos que más lejos han estado de la Tierra. El récord actual lo ostentan los tripulantes de la misión Apolo 13, que tuvo que pasar por el lado oscuro de la Luna tras abortar su alunizaje ante una emergencia. En su camino de regreso a la Tierra, la Apolo 13 estuvo a 400 mil 46 kilómetros.

Cuando la Artemis II pase por la cara oculta de la Luna a esta distancia, la tripulación verá el satélite con un tamaño similar al de una pelota de basquetbol sostenida con el brazo extendido.

En este punto del recorrido, la tripulación perderá la comunicación con la Tierra durante 30 a 50 minutos, dependiendo de la hora de lanzamiento.

Esta desconexión se debe a que la nave y la NASA se comunican por medio de radio. Las ondas de radio son una clase de luz que no podemos percibir con nuestros ojos, pero que también se pueden ver obstruidas por un cuerpo del tamaño de nuestro satélite.

En este lapso, los astronautas tomarán fotos y videos de la cara oculta de la Luna y realizarán observaciones que compartirán con la Tierra cuando se restablezca la conexión.

El difícil regreso a la Tierra, a 40 mil kilómetros por hora

Una vez que pase por la cara oculta de la Luna, la nave se verá atraída por el campo gravitatorio del planeta Tierra. Al circunnavegar el satélite, la cápsula Orión lo emplea como un acelerador. A este fenómeno se le llama efecto honda y es usado ampliamente en los viajes por el sistema solar.

La asistencia gravitatoria le permitirá a la nave acercarse a la Tierra con un consumo mínimo de combustible. Pero en cambio habrá de guardar esa energía sobrante para un punto crucial: el reingreso a la atmósfera.

Durante los cuatro días del viaje de regreso, la cápsula Orión corregirá en tres ocasiones su trayectoria. La última corrección ocurrirá cinco horas antes del reingreso. En este último tramo se separará el módulo de la tripulación del módulo de servicio, que es el encargado de procesar el aire y el agua que consumían los astronautas y que podemos identificar por sus paneles solares.

Selfie de la cápsula Orión con la Tierra en la misión Artemis I. Foto: NASA

Cuando la cápsula Orión se ubique a 122 kilómetros de la Tierra, comenzará a sentir los efectos de la atmósfera terráquea. En este punto, el escudo térmico deberá proteger a la nave de los 2 mil 700 grados centígrados a los que se encontrará el exterior de la cápsula.

Este súbito calentamiento se debe a que la nave Orión descenderá a 40 mil kilómetros por hora. A esta velocidad, los gases de la atmósfera se estrellan y se agitan contra la superficie de la nave. Este fenómeno es muy semejante al de una bomba de aire que se calienta cuando inflamos la llanta de una bicicleta.

Cuando un gas se comprime, se calienta; y cuando se distiende, se enfría, como en los refrigeradores. Recordemos que la temperatura mide qué tanto se mueven las moléculas y cuando se agolpan alrededor de una nave espacial, ciertamente se mueve a una gran velocidad.

La cápsula Orión empleará su combustible restante en contrarrestar la velocidad del reingreso y, cuando supere el calor de la atmósfera, desplegará dos paracaídas. Para este punto deberá moverse a 190 kilómetros por hora, una velocidad razonable para maniobrar hacia punto de amerizaje.

En el último trecho caerán a 27 kilómetros por hora. La nave amerizará sobre las aguas del océano Pacífico, cerca de California, donde la NASA habrá de darles la bienvenida. Para este entonces, el viaje más largo que haya hecho ningún ser humano habrá terminado. Los astronautas de Artemis II habrán recorrido un millón de kilómetros.

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