Así se ven 40 Años de Destrucción: La Historia del Volcán Yuhualixqui en Iztapalapa
Cada intento de clausura derivó en amparos mientras el permiso original llevaba décadas vencido

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El volcán Yuhualixqui, en Iztapalapa, perdió más del 60% de su volumen tras más de 40 años de extracción de tezontle, a pesar de que la mina fue clausurada en más de cuatro ocasiones y de que operó con un permiso vencido desde el siglo pasado.
Es el resultado de una investigación de N+ Media, que reconstruyó con mapas, material de archivo y entrevistas cómo la minería de la Sierra de Santa Catarina fue consumiendo el cerro.
La mina funcionó durante décadas con un permiso del extinto Departamento del Distrito Federal que caducó y no fue renovado. Sin licencia ambiental vigente, la explotación siguió abierta. Cada vez que una autoridad intentó clausurarla, los responsables recurrieron a amparos —el recurso con el que una persona pide a un juez federal frenar un acto de autoridad— y el caso terminó en tribunales. Mientras una dependencia señalaba que le correspondía a otra resolverlo, la extracción continuó.
De acuerdo con la UACM y la UAM Iztapalapa, la pérdida de volumen supera el 60%. El momento de mayor extracción coincidió con las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en Texcoco, para las que salieron del cráter más de 100 camiones de volteo al día. El tezontle, la piedra roja que forma parte de Palacio Nacional y de edificios del Centro Histórico, sirve además para rellenar y nivelar terrenos blandos o fangosos.
Aunque ya hay sellos de suspensión de actividades, parte del cráter que dejó la extracción se utiliza como patio para grúas, camiones y talleres. Es decir, aunque se dejó de sacar piedra en algunos puntos, el terreno de la mina siguió generando ingresos.
El origen de la explotación está en el crecimiento de la capital, que demandaba tierra, piedra y materiales para construir. De las minas de la Sierra de Santa Catarina salía el 50% del material de construcción de la Ciudad de México, según el documento "Explotación desmedida en las minas de Santa Catarina", de A. Urrutia (1996). Había otros yacimientos en Tlahuilco, Tepexpan y Chiconautla, pero estos volcanes estaban prácticamente pegados a la ciudad.
Edgar Allan Lara, investigador de la UACM, explicó que en la zona había cerca de 20 cerros, pequeñas elevaciones que dieron origen a colonias como Lomas de San Lorenzo, y que desaparecieron con la urbanización.
Según la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), Iztapalapa pasó de poco más de 522 mil habitantes en 1970 a 1.14 millones en 1980, y buena parte de los nuevos asentamientos se extendió sobre las faldas de la sierra.
El 3 de noviembre de 1994, las autoridades del entonces Distrito Federal declararon la sierra Área Natural Protegida, con 576 hectáreas y siete volcanes dentro de su poligonal, según consta en el Diario Oficial de la Federación. Algunas zonas quedaron fuera: los volcanes Yuhualixqui y Xaltepec ya estaban muy transformados por las minas y por las viviendas que habían crecido en sus faldas.
Entre los vecinos entrevistados en el video hay posturas distintas: uno asegura que lleva 47 años viviendo en la zona sin problemas; otro describe la convivencia con la mina como difícil por el ruido, los camiones y el polvo.
El video también visita el volcán Tetlalmanche, o Guadalupe, otro de los cerros de la cadena que estuvo en la mira de la explotación. Ahí, José Varela, activista de Iztapalapa, organiza recorridos guiados cada fin de semana. A su parecer, la extracción se frenó por la organización de vecinos agrupados en la Unión de Colonos, que impulsaron la declaratoria de área protegida.
Varela sostiene que el estado de abandono de la sierra frente a otras áreas naturales protegidas responde a una falta de reconocimiento de su valor:
"Es una cuestión de narrativa. Si este espacio generara algún bien para la comunidad, estaría cuidado".
Para él, dar a conocer el volcán es parte de la defensa del sitio:
"El turismo es un superpoder, es como una herramienta que le das al ecosistema para defenderse".